Aunque por motivos circunstanciales nació en Barcelona, Alhaurín el Grande fue el pueblo que vio crecer a Juanma Moreno. En la misma plaza donde jugaba de pequeño con sus amigos, Moreno ha dado este miércoles un discurso como candidato a la reelección de la Junta en un acto de campaña, en el que ha tirado de cercanía y de orígenes para acercarse a sus votantes alhaurinos. Sus paisanos lo han recibido con bolsas llenas de pan y bollos de aceite – dulce típico del pueblo- aunque alguno ha aprovechado para resaltar las asignaturas pendientes del dirigente.
«Lo que más echamos en falta es el personal médico. Está bien que se refuerce la sanidad de las capitales, pero los pueblos de interior están abandonados», expresa un vecino de la zona que ha acudido a saludar a Moreno. Pese a que asegura que lo votará el 17 de mayo, cree que la sanidad es el gran talón de Aquiles del Gobierno andaluz en esta campaña electoral.
Un tirón de orejas
En Alhaurín el Grande, según cuenta el varón, hay una gran carencia de médicos: «Es algo que ocurre en la mayoría de los pueblos de la zona», asegura. «Los alhaurinos no estamos muy contentos con este tema», añade quien, por otra parte, cree que Juanma Moreno está aprobado en el resto de materias.
A este tirón de orejas se le suma que la afluencia de simpatizantes no ha sido muy alta. Hay que tener en cuenta que, aunque el Partido Popular ganó las elecciones de 2023 con un 40% de votos en el municipio, el gobierno actual es del partido 100% Alhaurín. Su líder y actual alcalde, Anthony Bermúdez, fue investido tras un pacto de izquierdas formado con PSOE e IU que arrebató la alcaldía a los populares.
Hacer hueco en la despensa
Sin embargo, aquellos que han acompañado a Juanma Moreno en su visita le han demostrado, muy efusivamente, todo su apoyo. Gritos de «¡Juanma Moreno presidente!» seguían al dirigente allí por donde pasaba: desde la carnicería del barrio al bar ‹Sardina›, local al que el candidato andaluz solía ir a comer con su padre, según ha relatado.
Una de las sorpresas de la mañana ha sido el reencuentro con su prima y su tía materna, Antonia Bonilla. Por el parecido físico, nadie dudaría de sus parentescos: «En el pueblo lo queremos mucho y todo el mundo habla muy bien de él», ha apuntado emocionada. Bonilla reconoce que las visitas de Juanma Moreno no son muy frecuentes porque está «muy ocupado» y que, sobre todo, acude «al campo» o al cementerio para visitar la tumba de su padre.
Más allá de las palabras de apoyo, besos y abrazos, el líder popular se lleva numerosas bolsas de pan casero. Y, por supuesto, bandejas de bollos de aceite.«No sé dónde voy a meter tanto pan», ha bromeado tras finalizar su intervención en el acto de campaña. Además de hacer hueco en la despensa, deberá pensar también dónde encajar las críticas que sus votantes paisanos le han expresado en esta nueva jornada del camino hacia las elecciones autonómicas.

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