La Comisaría de Algeciras ha confirmado la detención del presunto piloto de una lancha neumática de apenas seis metros de eslora que partió desde la localidad marroquí de Bouznika con destino a las costas peninsulares.
A bordo de la embarcación viajaban trece migrantes, entre los que se encontraban tres mujeres y dos menores de edad, en condiciones de grave hacinamiento que ponían en riesgo inminente sus vidas.
Los ocupantes tuvieron que soportar tres jornadas de navegación a la deriva en el océano Atlántico frente a temperaturas extremas y la constante entrada de agua en el casco, lo que les obligó a achicar líquido de forma ininterrumpida para evitar el hundimiento de la embarcación.
Pánico a bordo y auxilio humanitario
Las pésimas condiciones del viaje desataron situaciones de pánico y máxima tensión entre los integrantes de la expedición clandestina. Durante el trayecto, uno de los migrantes llegó a desfallecer y cayó al mar, teniendo que ser rescatado de urgencia por el resto de los compañeros que lograron reincorporarlo a bordo.
La dramática situación finalizó cuando un buque mercante avistó la patera en aguas del Estrecho de Gibraltar tras las desesperadas peticiones de auxilio de sus ocupantes, activando de inmediato el protocolo de Salvamento Marítimo para proceder a su evacuación segura y posterior traslado a puerto.
Identificación del responsable de la red
La posterior investigación desarrollada por los agentes de la Unidad contra las Redes de Inmigración Ilegal y Falsedad Documental (UCRIF) permitió identificar al piloto de la neumática como miembro activo de una organización criminal.
Las pesquisas policiales apuntan a que el detenido ya había liderado anteriormente otros transportes clandestinos de estas mismas características hacia España.
Las diligencias policiales han sido puestas a disposición de las autoridades judiciales competentes a la espera de que se decrete su ingreso en prisión, mientras la investigación continúa abierta para desarticular el resto de la red.


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