Las familias de los dos andaluces encarcelados en la prisión de Black Beach, en Guinea Ecuatorial, se reunieron este miércoles 6 de mayo en Madrid con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Era la primera vez que el titular de Exteriores recibía a los allegados de Javier Marañón Montero y David Rodríguez Ballesta, que llevan más de 16 meses detenidos sin haber sido juzgados ni tener fecha prevista para el juicio.
Quiénes son y por qué están detenidos
Javier Marañón es un administrativo cordobés de 52 años. David Rodríguez, técnico de vídeo granadino de 46. Ambos trabajaban para Wayang Teknical, empresa contratada por el Gobierno de Guinea Ecuatorial para instalar la red de Televisión Digital Terrestre (TDT) del país en un proyecto valorado en más de 33 millones de euros.
Cuando las autoridades guineanas abrieron una investigación por presuntas irregularidades en el despliegue, el gestor de la empresa en el país abandonó Guinea Ecuatorial. Los dos españoles acudieron a una reunión con las autoridades sin conocer la situación; una convocatoria que, según sus familias, debería haber atendido la dirección de la firma. Tras ese encuentro, les retiraron los pasaportes. En enero de 2025 fueron detenidos junto a diez trabajadores guineanos de la misma empresa e ingresaron en Black Beach, considerada una de las peores prisiones del mundo.
El abogado de las familias sostiene que es «difícil sostener una acusación contra simples trabajadores», lo que podría explicar la ausencia de juicio tras 16 meses de detención
Las condiciones en prisión
Según relatan sus familias, los dos españoles comparten celda con otras 20 personas. Las únicas visitas que las autoridades guineanas permiten son las consulares, una vez cada dos meses, con una duración máxima de media hora y siempre con el director de la cárcel presente. No pueden recibir visitas de sus familiares ni de su abogado.
Su situación es más restrictiva que la de los trabajadores guineanos detenidos por el mismo caso, que sí tienen acceso a visitas familiares, asesoramiento legal y mecanismos judiciales. La salud de ambos se ha deteriorado. Son sus familias quienes les envían medicamentos y artículos de primera necesidad desde España.
La reunión con Albares
En el encuentro de este miércoles, Albares explicó a las familias las gestiones realizadas hasta ahora. Según fuentes del ministerio, el ministro se ha reunido en persona con su homólogo guineano, Simeón Oyono Esono Angüe, en dos ocasiones —julio y septiembre de 2025— y mantuvo una llamada telefónica con él en febrero. La Embajada española en Guinea Ecuatorial ha realizado 23 visitas consulares a los detenidos y enviado 40 notas verbales a las autoridades del país.
Albares se comprometió a implicarse personalmente para que ambos españoles reciban atención médica y puedan ser visitados por sus familiares y su abogado. El ministerio no facilitó información pública sobre el contenido de la reunión más allá de una fotografía del encuentro.
Las familias llevaban meses solicitando este encuentro. Para conseguirlo, enviaron cartas al Palacio de la Zarzuela y a la Nunciatura Apostólica en España. La madre de Marañón, de 83 años, realizó una huelga de hambre. Sus hermanas intentaron contactar con responsables del Gobierno en actos públicos en Córdoba.
El Parlamento Europeo censuró el caso
En octubre de 2025, el Parlamento Europeo debatió el caso y condenó las condiciones de detención en Guinea Ecuatorial. En su resolución, pidió a las autoridades guineanas medidas inmediatas, entre ellas el levantamiento de la prisión preventiva, y garantías de acceso a atención médica y asesoramiento jurídico para Marañón y Rodríguez. Amnistía Internacional también ha denunciado su encarcelamiento, al que califica de detención arbitraria, en su último informe anual.
El PP critica la situación en el Congreso
El Partido Popular ha cuestionado la gestión del Gobierno en este caso. El diputado Carlos Floriano acusó al Ejecutivo de una actuación «partidista, interesada y oportunista», al considerar que no actúa con el mismo nivel de implicación en el caso de los dos españoles en Guinea Ecuatorial que en el de otros compatriotas detenidos en el extranjero. Floriano realizó estas declaraciones durante un pleno convocado para tratar el caso de Saif Abukeshek, ciudadano español de origen palestino detenido por Israel.

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