Tras completar con éxito su XCVIII Crucero de Instrucción y regresar a la Bahía de Cádiz el pasado 31 de julio desde Nueva York, el buque escuela Juan Sebastián de Elcano descansa en el Arsenal de La Carraca. El emblemático velero ha cambiado el viento y las velas por los andamios, los chorros de arena y el sonido de los astilleros de Navantia en San Fernando.
Esta varada anual se prolongará durante unos cuatro meses. El proceso arranca introduciendo el buque en una esclusa de dique seco para bombear el agua hacia el exterior, permitiendo que el casco apoye de forma segura sobre bloques de madera. Solo así se pueden limpiar, inspeccionar y reparar las partes que normalmente quedan sumergidas y que han sufrido el desgaste de más de 20.000 millas náuticas en su última campaña.

Ingeniería moderna y artesanía naval
Los trabajos actuales forman parte de un plan sistemático para garantizar la resistencia de un buque con casi un siglo de vida. En la obra viva se ejecutan tareas de limpieza profunda, reparaciones de plancha, soldaduras de refuerzo y la aplicación de tratamientos anticorrosivos esenciales.
En paralelo, la arboladura exige una inspección artesanal combinada con alta ingeniería naval. Los operarios realizan el desmontaje y calafateo de los cuatro palos de hierro y madera noble —Blanca, Almansa, Asturias y Nautilus—, saneando el material con resinas especiales. Además, se inspecciona la jarcia firme (cables de acero) ante cualquier síntoma de fatiga y se verifica minuciosamente la jarcia de labor, revisando aparejos, poleas y kilómetros de cabos.
Al albergar a más de 250 personas durante meses, los trabajos de habitabilidad interior son críticos. Se están remodelando las camaretas y zonas de descanso de los guardiamarinas, además de limpiar a fondo los conductos de climatización para las travesías tropicales.
La intervención incluye la renovación de los equipos de cocina, la desinfección de los tanques de agua potable para garantizar la autonomía en el mar, y la puesta a punto de la maquinaria auxiliar, el motor diésel y el timón.
Rumbo al histórico centenario de 2027
A mediados de diciembre de 2026, el barco abandonará el foso del astillero para realizar sus pruebas de mar obligatorias. El objetivo prioritario es certificar su seguridad estructural de cara a los exigentes despliegues del centenario (1927-2027), declarado por el Gobierno como Acontecimiento de Excepcional Interés Público.
El Ayuntamiento de San Fernando presentará en septiembre una agenda con más de 20 actividades culturales. En marzo de 2027 se cumplirán exactamente 100 años de su botadura en Cádiz, una cita que la plataforma «La Isla y Elcano» celebrará con un encuentro masivo de antiguos tripulantes.
El XCIX Crucero de Instrucción arrancará el 10 de enero de 2027 desde Cádiz hacia Las Palmas y Barbados. Posteriormente participará en la prestigiosa regata Velas Latinoamérica 2027, con escalas en Perú, Ecuador, Panamá, Colombia, México y República Dominicana. Tras regresar a España en junio vía A Coruña y Lisboa, el buque escuela atracará a mediados de mes en Cádiz, donde se integrará en una concentración histórica de grandes veleros internacionales.
Como broche de oro, la Bahía de Cádiz será testigo en septiembre de 2027 de su partida para realizar una vuelta al mundo especial por su centenario.
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