Las llamas en Los Gallardos segaron trece vidas de un plumazo. Ocho mujeres y cinco hombres, historias incompletas que dejaron familias rotas y un doloroso vacío. De ellos, un español, siete británicos, tres belgas, una francesa y un estadounidense. Matrimonios en busca de una nueva etapa, trabajadores que calaron en sus vecinos… Tras el fuego, emergen algunos rostros.
El matrimonio británico que adoraba las visitas de sus nietos a Almería
Pete y Fran Gillam conformaban el matrimonio idílico. Era entre sus conocidos difícil concebir la idea del uno sin el otro. Y agotaron hasta el último segundo de vida juntos. Ambos británicos, buscaban en Almería la tranquilidad, un retiro donde disfrutar de su compañía, a medio camino siempre entre Bédar y Pozo del Espartero.
Él era un abuelo que no podía evitar sonreír al pasar tiempo con sus nietos, amantes del sol y las vacaciones. Adoraba sus visitas puntuales a España. A ella la movía una vocación artística, siempre en busca del color de los paisajes de Bédar. Tornó en recuerdo apenas el gris de la ceniza lo cubrió todo. La Guardia Civil comunicó a sus hijos su fallecimiento.

La pasión de Stanislas por fotografiar Bédar en blanco y negro
Stanislas Verdonckt compartía esa sensibilidad con Fran. Él, llegado desde Bélgica a Bédar, se enamoró del paisaje, escenario idóneo para mantener viva su pasión por la fotografía. Se instaló en El Curato, desde donde iniciaba de vez en cuando alguna excursión que le permitiera conocer mejor su nueva tierra.

Lo veía todo en blanco y negro a través de su objetivo. Montañas y caminos llenaban su perfil de Instagram. Y fue la naturaleza consumiéndose lo que acabó con su vida.
El cariño de Annete por sus gatos que le costó la vida
Annette Kilgore y Malcolm Timbrell también pretendían en Bédar una jubilación tranquila. Allí residía este matrimonio británico junto a sus gatos, a quienes querían como a hijos. Nunca imaginaron que allí, el lugar donde perseguían disfrutar de una nueva etapa de la vida, se les acabaría de manera trágica.

Tuvieron tiempo de comprobar que el incendio era grave. Se percataron de que las llamas avanzaban con presteza y devoraban cuanto se encontraban a su paso. Por ello, decidieron salir de casa para ir a un lugar seguro. Sin embargo, en el camino, recordaron a sus mascotas y no pudieron evitar dar la vuelta para salvarles la vida. Ese giro se cobró la de Annette. Malcolm consiguió refugiarse en un vehículo y sobrevivir, aunque ahora ha de aprender a convivir con el vacío que deja su esposa.
La profesora de Matemáticas cuya pérdida conmocionó en Francia
Stéphanie Navarro era profesora de Matemáticas en el municipio francés de Sorgues, pero le gustaba viajar a Bédar cada vez que podía. Llegó allí por medio de su marido, Jérome, con familia en la localidad almeriense. El incendio les pilló juntos y también pudieron comprender la importancia que entrañaba.

Intentaron huir, convencidos de dejar atrás en casa todo lo que tenían, pero el fuego alcanzó a la mujer rápidamente. No tuvo margen. Su fallecimiento conmocionó a toda la comunidad educativa francesa.
El reputado geólogo enamorado de una fotógrafa estadounidense
Pedro Rodríguez y Ana Sims se habían ganado el cariño de todos sus vecinos. Él, madrileño, trabajó durante casi 50 años en el sector de la minería, reputado geólogo a nivel nacional e internacional. Ella, de Nebraska, se fue a vivir junto a su marido a España, lo que implicaba dejar su carrera profesional como fotógrafa.

Al verse envueltos por las llamas, intentaron coordinarse con sus vecinos para huir de El Curato. Sin embargo, su coche se convirtió en su tumba. El vehículo apareció completamente calcinado en las inmediaciones de su domicilio. Pedro es el único español fallecido en el incendio.



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