La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que el verano de 2026 esté marcado por temperaturas superiores a los valores habituales en Andalucía. Según las estimaciones del organismo, el calentamiento global continúa teniendo una incidencia especialmente notable en el sur de la Península Ibérica, un fenómeno que podría verse reforzado por la influencia del episodio de El Niño. La previsión llega después de una primavera caracterizada por el calor y la escasez de lluvias.
El delegado territorial de la Aemet en Andalucía, Ceuta y Melilla, Juan de Dios del Pino, presentó este lunes en Sevilla el balance climático de la primavera y las perspectivas meteorológicas para los próximos meses estivales.
Alta probabilidad de un verano más cálido
Los datos manejados por la Aemet apuntan a que existe un 50% de posibilidades de que el verano sea más cálido de lo habitual en el conjunto de Andalucía. En las provincias orientales, esta probabilidad aumenta hasta el 60 %, lo que refuerza la previsión de un periodo estival especialmente caluroso.
Además, la llegada del verano astronómico la próxima semana podría venir acompañada de la primera ola de calor de la temporada, según adelantó el organismo meteorológico.
Incertidumbre en las precipitaciones
En lo que respecta a las lluvias, los pronósticos muestran una mayor incertidumbre para los meses de julio, agosto y septiembre en el sur peninsular. No obstante, algunas provincias andaluzas presentan una ligera tendencia hacia registros superiores a la media.
Granada y Jaén cuentan con una probabilidad del 40% de registrar un verano más húmedo de lo normal, mientras que en Almería ese porcentaje se eleva hasta el 50%.
Del Pino recordó las limitaciones de la predicción meteorológica a largo plazo en una región con una climatología tan variable como la andaluza. En este sentido, señaló que las previsiones fiables difícilmente pueden extenderse más allá de los diez días.
El cambio climático gana peso frente a El Niño
Durante su intervención, el delegado de la Aemet destacó que el principal factor que condicionará el comportamiento meteorológico de los próximos meses será el incremento de los gases de efecto invernadero. A su juicio, el impacto del cambio climático resulta actualmente más determinante que la posible influencia de El Niño en Andalucía.
Los registros recientes respaldan esta tendencia. La comunidad experimentó la quinta primavera más cálida desde que comenzaron las mediciones sistemáticas en 1961. Además, Sevilla vivió su cuarto mes de mayo con temperaturas cercanas a los 40 grados centígrados.
Una tendencia cada vez más evidente
La evolución de las temperaturas en las últimas décadas muestra un escenario de calentamiento sostenido. De las treinta primaveras más cálidas registradas, veinte se han producido en lo que va de siglo, una circunstancia que los expertos relacionan directamente con el cambio climático.
En cuanto a las precipitaciones, la primavera de 2026 se sitúa entre las más secas de las últimas décadas: ocupa el decimoquinto puesto en el conjunto de la Península y el octavo en Andalucía, donde el récord de sequedad continúa correspondiendo a 1997.
Pese a ello, Del Pino destacó que la situación ha mejorado tras los años de sequía, señalando que las estaciones están recuperando parte de su comportamiento habitual. Según explicó, los últimos meses han mostrado una climatología más acorde con la estacionalidad tradicional, aunque habrá que esperar al desarrollo del verano para confirmar si esta tendencia se consolida.



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