La llegada masiva de menores migrantes a Ceuta del pasado 30 de julio abre ahora un nuevo escenario a nivel nacional. El Gobierno central prepara el reparto de estos menores entre las comunidades autónomas, una vez finalice su identificación y se estudie cada caso, una decisión que ya ha generado controversia en distintos puntos de la geografía. Aquellos donde PP y Vox gobiernan conjuntamente, como en Extremadura, ya se han opuesto, mientras que Andalucía aún guarda silencio.
Tal y como asegura el Gobierno, aquellos que puedan reunirse con sus familias serán devueltos a Marruecos, mientras que el resto pasará al sistema de protección de menores. Por su parte, el Ejecutivo ha aprobado un fondo extraordinario de 25 millones de euros para atender la situación más urgente en Ceuta. Además, se han habilitado espacios provisionales para acoger a parte de los menores, una respuesta temporal, porque la ciudad autónoma continúa muy por encima de su capacidad de acogida.
Andalucía, en el centro del debate
El siguiente paso será el traslado a otras comunidades. Se trata de un procedimiento que ya se ha aplicado en ocasiones anteriores, y ahí es donde Andalucía vuelve a situarse en el centro del debate. La Junta mantiene por ahora silencio, mientras que otras comunidades gobernadas por PP y Vox ya han rechazado públicamente recibir a estos menores.
Cabe recordar que en el caso andaluz existe, además, un convenio de colaboración con Ceuta que hasta ahora ha permitido la acogida de niños migrantes procedentes de la ciudad autónoma. En cualquier caso, el Gobierno recuerda que el reparto es de obligado cumplimiento tras la reforma de la Ley de Extranjería aprobada el pasado año.
Andalucía deberá contar con plazas para atender a los menores que le correspondan, aunque todavía está por determinar cuántas serán necesarias y cuántas permanecen disponibles en este momento.



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