El Museo Picasso Málaga afronta los últimos días para visitar ‹Joana Vasconcelos. Transfiguración›, la muestra que desde finales de mayo reúne trece esculturas e instalaciones de una de las artistas más reconocidas del arte contemporáneo europeo. La exposición cierra el 27 de septiembre, tras casi cuatro meses abierta al público.
Comisariada por Miguel López-Remiro, director artístico del centro malagueño, la muestra repasa la trayectoria de Vasconcelos desde finales de los años noventa hasta la actualidad. El eje que atraviesa todas las piezas es el mismo: objetos y materiales cotidianos que, al cambiar de contexto, modifican su significado sin perder su identidad original.
Para López-Remiro, la obra de la artista constituye «un conjunto de operaciones que reorganizan nuestras jerarquías culturales: entre lo doméstico y lo público, lo artesanal y lo industrial, lo popular y lo monumental». Ese desplazamiento —de lo utilitario a lo ceremonial— es el que da nombre a la exposición.
Última oportunidad
Quienes aún no hayan visitado la muestra tienen hasta el domingo para hacerlo. El museo recuerda que la propia Vasconcelos concibe su trabajo como una invitación abierta más que como un mensaje cerrado: «con mi obra no busco dar respuestas, quiero hacer preguntas», ha declarado en varias ocasiones.
«Con mi obra no busco dar respuestas, quiero hacer preguntas», ha repetido la artista durante estos meses
Crochet, textil y memoria
Buena parte de las piezas parte de técnicas artesanales ligadas al ámbito doméstico —crochet, bordado, trabajo textil— transmitidas de generación en generación. Nacida en París en 1971 y de origen portugués, Vasconcelos dirige un estudio en Lisboa con más de cincuenta personas, organizado bajo un modelo horizontal y colaborativo.

Un vínculo con Picasso
La artista ha relacionado su forma de entender el arte con el impacto que le produjo, siendo adolescente, su primera visita al *Guernica*: una experiencia que, según ha contado, le hizo comprender que una obra puede transmitir sensaciones directas más allá de su relato histórico. Sobre exponer en el museo malagueño, ha señalado que supone «entrar en relación con la energía de Picasso, con su tierra natal, con su identidad, con su Málaga natal».
La exposición cuenta con un catálogo bilingüe en español e inglés, coeditado con La Fábrica, con texto de López-Remiro y una entrevista inédita con la artista, además de audioguía en ambos idiomas y un pódcast disponible en las plataformas digitales del museo. Todo el material seguirá accesible tras el cierre de la muestra física.
Horario de cierre
El Museo Picasso Málaga mantiene su horario habitual hasta el último día de exposición, el domingo 27 de septiembre. Se recomienda consultar la web del museo para confirmar el horario exacto de la jornada de cierre antes de planificar la visita.
Síguenos en redes





