Hay un Barbero de Sevilla anterior al de Rossini. Mucho antes de que Gioachino Rossini compusiera la ópera que hoy llena teatros de todo el mundo, Giovanni Paisiello estrenó su propia versión de la historia en San Petersburgo el 26 de septiembre de 1782.
Durante décadas fue el referente indiscutible en los escenarios europeos. Ahora, más de dos siglos después, la Orquesta Ciudad de Granada (OCG) la recupera por primera vez en una producción en versión de concierto bajo la dirección de Lucas Macías.
Las funciones tendrán lugar el viernes 8 de mayo en el Auditorio Manuel de Falla de Granada, dentro de la temporada de abono de la OCG, y el domingo 10 de mayo en el Teatro de la Maestranza de Sevilla.
Una ópera eclipsada por la historia
El barbero de Sevilla de Paisiello es una ópera cómica en cuatro actos con libreto de Giuseppe Petrosellini, basada en la comedia Le Barbier de Séville del dramaturgo francés Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais.
La trama es la misma que popularizó Rossini: la intriga amorosa en Sevilla protagonizada por Rosina, el Conde Almaviva, el doctor Bartolo y el astuto Fígaro, con disfraces, cartas, falsas identidades y enredos al servicio del amor.
Su popularidad fue enorme durante el último cuarto del siglo XVIII y comienzos del XIX. Sin embargo, cuando Rossini estrenó su propia versión en Roma en 1816, la de Paisiello fue quedando progresivamente arrinconada hasta casi desaparecer del repertorio habitual.
El barbero de Paisiello dominó los escenarios europeos durante más de tres décadas antes de que Rossini compusiera su célebre versión en 1816
Un reparto de siete solistas
La producción cuenta con siete solistas de primer nivel. Aitana Sanz interpreta a Rosina en el registro de soprano; Santiago Ballerini asume el papel del Conde de Almaviva como tenor; Pablo Ruiz da vida al doctor Bartolo como bajo; Dario Solari encarna a Fígaro en el registro de barítono; Pietro Spagnoli interpreta a don Basilio, también barítono; Luis Raspaqueso asume los papeles de Giovanetto y alcalde como tenor; y Andrés Merino cierra el reparto en los roles de Svegliato y notario, igualmente barítono.
Todos ellos estarán bajo la batuta de Lucas Macías, director titular de la OCG, que lidera esta recuperación en una doble cita que conecta simbólicamente las dos ciudades más vinculadas a la historia de esta obra: Granada, sede de la orquesta, y Sevilla, escenario ficticio de la trama.
Un eslabón perdido de la ópera italiana
Más allá del interés musical, la recuperación de esta obra tiene un valor histórico y cultural relevante. Escucharla permite comprender mejor cómo evolucionó la ópera italiana durante la Ilustración y qué transformaciones se produjeron entre el estilo del siglo XVIII y la explosión del belcanto del XIX, del que Rossini fue máximo exponente.
La versión de Paisiello representa, en ese sentido, un eslabón fundamental de la historia del género: una obra de gran calidad que quedó sepultada no por sus defectos, sino por el éxito arrollador de quien vino después.

Síguenos en redes


