El municipio malagueño de Ojén, situado en el interior de la Costa del Sol y a las puertas del Parque Nacional de la Sierra de las Nieves, acoge los próximos 26 y 27 de junio una nueva edición de Ojeando, su festival de música en directo. La cita, presentada por el alcalde Juan Merino Márquez, se celebra cada año en el propio casco urbano del pueblo, con actuaciones repartidas en cinco escenarios distribuidos por sus plazas y calles.
Ojén es un municipio de unos 5.000 habitantes que cada verano transforma sus espacios públicos en un escenario musical abierto, sin abandonar el entorno tranquilo que lo caracteriza. Esa mezcla entre la vida de un pueblo del interior malagueño y la energía de un festival al aire libre es una de las señas de identidad de Ojeando.
«El secreto es la constancia y reinventarse en el tiempo y los años», según el alcalde Juan Merino Márquez
Un cartel con más de veinte propuestas
La edición de 2026 reúne una programación diversa que combina música en directo, propuestas escénicas y actividades para el público. Entre los artistas confirmados figuran Salistre, Javi Medina, La Flamenca, Mesalla, Vilu Gontero y DJ Monchi, junto a otras propuestas como La Corredora, Uña y Carne, Corazón Inverso, Baraka, Grupo Aguadiente, Turpin Covers y Rebellion Rock Band.
El cartel se completa con Rude Family, Chris Martin & Martin Junior, Dilio aka Álex Méndez, Saymon Gomez, Blas Factory, Zequi G, Pio Valles Project, Alex Moon, Mike Martin, Ameba Teatre Cataplúm y Anna Milman.
Ojeando se celebra en el propio casco urbano de Ojén, con actuaciones en plazas y espacios públicos del municipio
La artista local, al frente de la apertura
Uno de los momentos destacados de esta edición será la actuación de Ana Vega, cantante nacida en Ojén, que actuará como artista de apertura ante el público de su propio pueblo. Durante la presentación del festival, Vega interpretó el estribillo de su nueva canción, titulada Vete. «Es un honor para mí poder cantar delante de mi gente, siempre me han acogido bien», expresó la artista.
Su presencia en el cartel responde a la apuesta del festival por integrar el talento local en la programación y reforzar el vínculo entre la música y la identidad del municipio.
Constancia y reinvención como claves del modelo
El alcalde Juan Merino Márquez defendió durante la presentación que la continuidad del festival se sustenta en la capacidad de adaptarse sin perder su esencia. «El secreto es la constancia y reinventarse en el tiempo y los años», señaló.
La elección de celebrar el festival en el casco urbano, en espacios como la plaza del pueblo o la piscina municipal, responde también a una lógica económica. El regidor subrayó que la cita genera un impulso directo para la hostelería local durante los días del evento. «La hostelería espera con ansias este momento porque todo el mundo sale a la calle y socializa», afirmó Merino Márquez.
Ojeando se presenta así como un festival de escala local pero con vocación de permanencia, que cada año busca combinar programación musical de calidad con la vida y el territorio de un municipio del interior malagueño.



Síguenos en redes
