Toda la ilusión de Uche y del Getafe por tener de vuelta a su jugador se ha desvanecido de un plumazo. En cuestión de unos segundos, en un salto y con un mal apoyo, la estrella del conjunto madrileño dice adiós a la temporada. En el encuentro frente al Mónaco, Uche salió en la segunda parte del choque al verde, volviendo a enfundarse la elástica del Getafe, y duró 40 minutos hasta que se lesionó.
En una disputa con Christian Mawissa, el jugador estiró la pierna para llegar al esférico y el jugador del cuadro francés fue al suelo, haciendo una entrada limpia y tocando balón. Pero en el momento de apoyo, se le fue la rodilla a Uche y ahí fue cuando terminó la temporada para él. El club comunicó que el jugador tenía una «grave lesión de rodilla», lo que hará que el futbolista se pierda todo el curso con el club getafense.
La propia lesión tiene detrás una historia mucho más conmovedora. Todos los aficionados del Getafe estaban contentos porque Uche llegaba al club, pero no era una ilusión cualquiera como la que se puede tener con cualquier fichaje. El delantero regresó a la que fue su casa y de la que se tuvo que ir ‘obligado’.
La romántica relación Uche-Getafe
El nigeriano, hace tres años, jugaba en la AD Ceuta en Primera Federación y fue uno de los jugadores más destacados. En el combinado caballa el futbolista ejercía de pivote y el Getafe, tras su buen desempeño, apostó por él y lo compró para jugar en Primera División. A inicios de aquella temporada, el club azulón no tenía delanteros por las lesiones y usó a Uche como referencia arriba para jugar los primeros choques de liga.
Saltó la sorpresa con el africano, ya que en las primeras jornadas anotó varias dianas y a partir de ahí ejerció posiciones ofensivas durante todo el curso, firmando una gran temporada y siendo una de las revelaciones de LaLiga. El buen rendimiento del ex del Ceuta llamó la atención de varios clubes europeos, como puede ser el Crystal Palace que fue el que lo terminó contratando.
El Getafe se tuvo que desprender del jugador porque recibió una oferta de gran valor económico por sus servicios y, debido a problemas económicos y de ajustes financieros con LaLiga, los azulones se vieron en la obligación de tener que vender a su estrella. Uche se marchó de España manifestando sus claros deseos de quedarse en el equipo que le dio la oportunidad, aunque entendió que le estaba haciendo un favor al club con su marcha.
La operación se cerró con una cesión con opción a compra, la misma que el conjunto inglés no ejecutó y, por lo tanto, Uche regresaba a su casa. Esto generaba una gran ilusión en la afición y en el jugador por volver a cruzar sus caminos, aunque toda esta atmósfera se desvaneció en cuestión de segundos con lo ocurrido en el encuentro frente al Mónaco y en el que se conoce que Uche no se vestirá más de azulón este curso, dejando un mensaje en redes sociales que aclara que esto «no es el final».



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