El portero del Athletic Club de Bilbao, Unai Simón, ganó este lunes el trofeo a mejor guardameta de la pasada temporada, galardón nombrado como ‘Trofeo Lev Yashin’, en honor al portero ruso, que ha sido el único en toda la historia que ha ganado un Balón de Oro.
El meta vasco fue premiado, especialmente, por su gran Mundial con España, en el que solo encajó un gol en ocho partidos y fue pieza clave para que nuestro país consiguiera la segunda estrella. En el discurso de la gala del Balón de Oro, el vitoriano mostró una templanza enorme para acordarse de todos sus seres queridos, de sus compañeros, entrenadores y rivales de posición.
El portero del Athletic comenzó el discurso que ha dado la vuelta al mundo y que todos califican como ejemplar, acordándose de lo que siempre le han apoyado: «Es un orgullo para mí poder estar aquí recogiendo este premio. Un premio que sería imposible recoger si no fuera por la ayuda de muchas personas a las que tengo que estar eternamente agradecido. Entre ellos a mis padres y a mi hermano, por haberme educado con unos principios y unos valores que me hacen ser la persona que soy ahora».
Y sin papel
Además, su pareja y sus amigos de la infancia también tuvieron su momento de referencia. «Gracias a mi novia, por ser ese oasis de tranquilidad que muchas veces en este mundo tan caótico que es el fútbol todos necesitamos a alguien así en nuestra vida y yo lo he encontrado en ella; a toda mi cuadrilla de la infancia, que llevo quedando con ellos más de 20 años. Ellos son los que me hacen entender que somos unos privilegiados por tener la vida que tenemos en la sociedad en que vivimos y me hacen mantener los pies en la tierra», continuaba el vasco.
No se quiso olvidar de tres personas importantes de su club: «Y a todos los compañeros del Athletic, en especial a Óscar de Marcos, a Iñigo Lekue y a Gorka Guruzeta, tres de las personas más maravillosas que me ha regalado el fútbol».
Gracias a todos los entrenadores, a Luis de la Fuente, a Ernesto Valverde, a Luis Enrique y a todos los compañeros, tanto de la selección, Joan (García), David (Raya), sin vosotros hubiera sido imposible obtener el premio que hemos conseguido este verano, uno de los veranos más bonitos de nuestra vida
El mejor portero de la pasada temporada también quiso acordarse de una persona especial para él: «Me gustaría dar las gracias a Koldo Asua, que en paz descanse, que me enseñó a entender el fútbol de una manera diferente a como yo lo comprendía. Me enseñó que en el fútbol, más allá de títulos, de ganar partidos y de reconocimientos individuales, lo importante de verdad es el legado que uno deja cuando esto acabe, ser reconocidos por ser buenas personas, buenos compañeros, más allá de los triunfos que tengamos».
Su club, el Athletic, es la razón de todo: «Y el mejor ejemplo lo tengo en casa con Ángel Iribar, con el Chopo. Una persona que a sus 83 años seguimos recordando todo lo que nos ha dado, nos da y nos seguirá dando. Junto a ellos he aprendido a amar a un club, como es el Athletic Club de Bilbao, un club que me lo ha dado todo».
En última instancia, el vasco se acordó de todos los presidentes del club bilbaíno. «Muchas gracias a todos los presidentes con los que he coincidido. He aprendido a amar sus colores, su historia y, sobre todo, a una afición a la que le estoy eternamente agradecido. Por todos ellos estoy hoy aquí recibiendo este premio, así que muchísimas gracias a todos. Eskerrik asko danori (Muchas gracias a todos)», concluyó Unai Simón.
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