El Málaga ha conseguido superar el primer partido de la eliminatoria de la semifinal de ascenso a Primera División frente a Las Palmas. Funes se lleva la eliminatoria de cara a La Rosaleda, con el resultado y el factor campo a favor, pero aun así ha incidido en que es muy fácil pasar «del blanco al negro en un segundo».
A pesar del calibre del encuentro, Funes insistió en la previa que el equipo tenía que seguir manteniendo su identidad: «No podíamos jugar de otra manera. Si vienes aquí y te metes atrás las oportunidades de ganar son pocas. Nos han puesto dificultades grandes porque es un equipo que te quita la pelota y te domina, pero queríamos ir hacia adelante. Celebro cómo el equipo ha mantenido la compostura en el partido y, si hubiésemos estado más acertados al final, nos hubiésemos llevado el partido con una brecha más alta».
Sobre tener el resultado de cara para la vuelta, el lojeño aclara: «Uno me ha dicho: ‘Míster, ya queda la mitad’. Puede pasar que quede algo más que la mitad. Cuando tienes un rival enfrente como el que tenemos, hay que recuperar y trabajar bien. La energía no le va sobrando a nadie y ha sido muy importante que los cambios hayan mantenido el nivel en el partido. La dificultad añadida que tienen el rival y el campo se ha superado gracias a que el equipo ha tenido personalidad e identidad».
El preparador granadino ha modificado el once en el día de hoy, sentando a Joaquín y poniendo a Aaron Ochoa, y explica el motivo de la variación: «Sabíamos que iba a ser una eliminatoria larga. No queríamos que Las Palmas nos metiera atrás y nos borrara del mapa, y queríamos que la entrada de Aarón nos ayudara a circular por dentro y a tener situaciones para dominar la profundidad. No estamos hablando de cantidad, hablamos de calidad; guardarnos a Joaquín para la segunda mitad nos da la oportunidad de que juegue mucho más en La Rosaleda el miércoles. Queríamos hacer el cambio en el descanso porque con esa mentalidad nos iban a hacer daño. Ha hecho un buen partido y ha sido una pena que no haya transformado al final. Aquí no termina nada, tenemos que seguir, porque queda mucha tela que cortar».
Junto a la variación en el once, Funes ha cambiado el esquema intercalando las posiciones habituales de Dani Lorenzo y Dotor, el granadino aclara la casuística del intercambio: «Al final intentamos funcionar de una forma más general que concreta. Esos cambios de altura responden a los movimientos del rival y los dos responden bien. Hoy lo han demostrado, y en partidos atrás también. No nos gusta que los interiores se crucen; hoy le ha tocado a Dani estar más alto y el miércoles le puede tocar a Dotor. Nosotros mantenemos la misma filosofía y no se puede obviar que una parte de la eliminatoria ya la hemos hecho».
Einar Galilea se ha tenido que marchar del verde por unas molestias en la primera parte, aclara sobre ello: «Sobre las molestias que ha sentido Einar, aún no podemos saber nada. Nos llevamos un gol de ventaja que es importante, y nos llevamos otra cosa más importante: que han terminado todos muy enteros. Todos han repetido que están bien y que el equipo no ha tenido un desgaste excesivo».
Con todas las cosas positivas que tiene el Málaga de cara a la eliminatoria, el preparador prefiere seguir con su filosofía y mantener la cabeza fría: «El que se aventura a predecir, se aventura a equivocarse. Todo lo que vives aquí… vamos a imaginar cosas que pasan en el fútbol: vi un partido en el que expulsaron a uno en el minuto 10, otro en el que pitaron un penalti en el 8… y tenemos claro que queda mucho por andar».
«Tienen jugadores con mucha experiencia y cuidado con aventurarnos a pensar en que hemos andado más de lo que queremos. Hemos hecho cambios para asegurar a los jugadores para el resto de los partidos».
Funes responde a una pregunta sobre la complicada situación que tiene Las Palmas, poniendo en una posición al cuadro canario en la que lo dan como derrotados, ante ello explica: «Yo vi una vez a un equipo ganar una Champions en un minuto y medio: el partido del Bayern con el Manchester United. Tenemos que tener nuestra identidad, vamos a tener a un rival durísimo y, si no somos capaces de mantener el nivel, vamos a sufrir. Todo lo que hiciste en las jornadas anteriores no tiene ningún valor. Probablemente Las Palmas tenga un planteamiento que no hemos visto nunca. Cuando haces las cosas bien muchas veces, piensas que puedes volver a hacerlo, pero no te puedes confiar; de lo blanco a lo negro se pasa muy rápido».
Durante los minutos finales del choque, con el partido roto, el Málaga ha tenido dos ocasiones claras de Joaquín y Brasanac para ampliar la renta, el técnico valora esta situación: «Sí han existido circunstancias para ampliar la ventaja. A partir de ahí, ha pasado todo como ha pasado y tenemos que ganar a Las Palmas el miércoles. Nos tenemos que olvidar de que con el empate nos vale la prórroga; tenemos que ganar con nuestra gente. No tengo ninguna duda de que lo van a hacer, lo llevan haciendo todas las semanas, y en eso es en donde tenemos que poner los sentidos. Tenemos que tener mucha cabeza y no fiarnos de esto».



Síguenos en redes

