La polémica por la pancarta que mostró Argentina tras vencer a Inglaterra en las semifinales del Mundial ha escalado hasta llegar a los gobiernos de ambos países. La bandera, mostrada en primer lugar por Giovani Lo Celso, muestra un mensaje muy claro: «Las Malvinas son argentinas». Por ello, el Ejecutivo británico exige que se suspenda a los jugadores implicados sin poder participar en la final, recordando un caso reciente que involucra a la Selección Española.
El cántico de Rodri y Morata: «Gibraltar es español»
Durante la celebración de la pasada Eurocopa, Rodri Hernández se arrancó ante el público con el cántico: «Gibraltar es español». A este se unió Álvaro Morata y los miles de españoles que se encontraban en el lugar, eufóricos por el título conseguido en Alemania. A causa de estos hechos, ambos jugadores fueron sancionados con un partido de suspensión. El siguiente encuentro de ‹La Roja› fue ante Serbia, para arrancar la Nations League, y, efectivamente, ni el delantero, entonces del Atlético de Madrid, ni el centrocampista del Manchester City pudieron participar.
La reacción del Gobierno británico
En referencia a estos actos, el secretario de Negocios del Reino Unido, Peter Kyle, calificó la acción como «totalmente inapropiada» y expresó su confianza en que la FIFA actúe. «Espero que la FIFA lleve a cabo una investigación exhaustiva», afirmó, mostrando el rechazo del Ejecutivo británico a una protesta que considera de carácter político en el contexto de una competición deportiva.
La petición va un paso más allá desde el ámbito político británico. Ed Davey, líder de los Demócratas Liberales, ha remitido una carta a la FIFA en la que solicita que los jugadores argentinos que participaron en la exhibición de la pancarta sean excluidos de la final del próximo domingo. Es en este en el que el Gobierno británico recuerda el caso de Rodri y Morata y, a su juicio, la FIFA debería aplicar el mismo criterio.
Milei sale en defensa de los jugadores y añade más pólvora
Ante esta petición, el presidente de Argentina, Javier Milei, ha salido en defensa de los futbolistas. Aunque insistió en que la política y el deporte deben mantenerse separados, aseguró que la reivindicación forma parte del sentir de muchos argentinos. «Las Malvinas son argentinas y las vamos a recuperar por la vía diplomática», declaró el mandatario, para después añadir que, en el peor de los casos, abonarán la multa que les imponga la FIFA.
A la espera de la decisión de la FIFA
Esta polémica llega además en un Mundial en el que miles de aficionados denuncian que Argentina se ha visto favorecida por Infantino. Todo esto no son más que simples cábalas, pero añaden algo más de tensión al debate si cabe. De momento, la FIFA no se ha pronunciado al respecto, pero todo apunta a que las sanciones irán más por la vía de las multas a la Federación y los jugadores que por la sanciones deportivas que impidan a la albiceleste contar con algunos de sus jugadores en la final contra España.



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