¿A cuánto está ya el litro de gasolina? Es la pregunta con la que amanecen este lunes 21 de septiembre muchos españoles tras la imponente subida de precios. Llenar el depósito vuelve a ser cada vez más caro. El precio de los combustibles mantiene su escalada en España, en un contexto marcado por la guerra en Irán y las dificultades de suministro energético internacional. En Andalucía, la media se sitúa ya en torno a los dos euros por litro, concretamente, en 1,943 €/L, con precios que siguen presionando el bolsillo de los conductores.
Málaga se encuentra entre las provincias con los precios más elevados. El precio puede alcanzar los 2,149 euros por litro, mientras que las estaciones más económicas se sitúan en torno a los 1,739 euros. Una diferencia de más de cuarenta céntimos que hace que elegir dónde repostar pueda suponer un ahorro importante para los usuarios.
En el extremo contrario, Almería registra la media provincial más baja de Andalucía, con alrededor de 1,902 euros por litro.
Precio del combustible
El precio de la Gasolina ronda los 1.879 €/L mientras que el Diésel por su parte 1.889 €/L, unos precios muy parecidos que aún con la rebaja 20 céntimos por litro en el Gasoleo, cuatro veces más de lo previsto inicialmente, sigue alcanzando precios elevados y se activara la cláusula de protección incluida en el plan anticrisis del Gobierno.
Doce semanas consecutivas de subida
La evolución de las últimas semanas confirma la presión sobre los carburantes. La gasolina acumula ya doce semanas consecutivas de subidasy alcanza nuevos máximos anuales, mientras el diésel también vuelve a repuntar después de los últimos cambios fiscales. Y es que llenar el depósito cuesta más de 100 euros, una situación que preocupa ante la no previsión de bajada a corto plazo.
Detrás de esta escalada se encuentra un mercado internacional condicionado por la guerra en Irán, las dificultades para transportar petróleo a través de algunas rutas estratégicas y la reducción de la producción y de las exportaciones de productos refinados de Rusia. Los ataques sobre refinerías rusas y las restricciones a sus exportaciones han contribuido a tensionar especialmente el mercado del diésel en Europa.
Pero la subida no afecta únicamente a los conductores. El sector agrícola también está sufriendo el incremento de los costes de producción.
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