El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha salido al paso de las críticas por las ausencias de varios mandatarios en la Cumbre Iberoamericana, que arranca esta tarde en Madrid. Antes de la reunión de cancilleres que precede a la cita, Albares ha defendido que el foro no ha perdido peso y que todos los países quieren reforzarlo, pese a las diferencias políticas que existen entre sus gobiernos.
El principal argumento del ministro es que todos los países estarán presentes. Los 22 miembros de la Comunidad Iberoamericana han enviado, como mínimo, a su ministro de Exteriores. Acuden con su jefe de Estado o de Gobierno España, Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Portugal, República Dominicana y Andorra, mientras que Colombia, Ecuador y El Salvador estarán representados por sus vicepresidentes.
Albares ha calificado de éxito esta participación, ya que más de la mitad de las delegaciones estarán encabezadas por presidentes o vicepresidentes. Como referencia, ha recordado que en la anterior cumbre, celebrada en Cuenca (Ecuador) en 2024, solo hubo cuatro países representados al máximo nivel.
Entre las ausencias más destacadas figuran el presidente de Brasil, Lula da Silva; la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y la venezolana Delcy Rodríguez. Según el ministro, quienes no han viajado son, casi sin excepción, mandatarios que apenas salen de su país o que afrontan situaciones internas que se lo impiden. Ha incluido en ese grupo a Lula, recién reelegido, y ha citado el caso de Perú, afectado por el fenómeno de El Niño. Sobre la ausencia de Sheinbaum, cuya asistencia se daba por probable, Albares ha evitado pronunciarse.
Los acuerdos, la clave según el Gobierno
El ministro ha insistido en que las cumbres deben valorarse más por sus resultados que por la asistencia. Entre los compromisos que los líderes prevén aprobar este jueves figuran la Alianza Iberoamericana de la Inteligencia Artificial, una red común para reducir el riesgo de desastres y reforzar la protección civil, la Carta Iberoamericana de Movilidad Académica y la Carta Iberoamericana del Cuidado y Apoyo.
La cumbre se celebra en un momento en el que buena parte de los países latinoamericanos están gobernados por líderes conservadores o liberales. Entre los asistentes figuran los presidentes de Argentina y Chile, Javier Milei y José Antonio Kast. Albares ha restado importancia a estas diferencias y ha recordado que la comunidad siempre ha reunido a gobiernos de distinto color político. A su juicio, su valor está en anteponer los intereses comunes a las diferencias, que considera pasajeras. «Los gobiernos pasan, la comunidad queda», ha resumido.
Cádiz, el precedente andaluz
La cita tiene un vínculo directo con Andalucía. Es la cuarta Cumbre Iberoamericana que se celebra en España, después de las de Madrid en 1992, Salamanca en 2005 y Cádiz en 2012. La edición gaditana coincidió con el bicentenario de la Constitución de 1812, uno de los textos con mayor influencia en los procesos constitucionales de América Latina.




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