La llegada de Pedro Sánchez a Ceuta no ha sido la deseada ni para el presidente ni para las fuerzas de seguridad presentes en el helipuerto. El presidente ha aterrizado en torno a las 11.40 horas y, tras poner un pie en la comunidad, ha cogido un coche oficial para atender en persona la evolución de la grave crisis migratoria. Algunos ceutíes, hastiados con la situación, se han dirigido hacia estas instalaciones para insultar e increpar a Sánchez y el ministro Marlaska, viviéndose situaciones de máxima tensión.
El presidente ha aterrizado en la ciudad autónoma acompañado de un amplio dispositivo de seguridad, con presencia de Policía Nacional y Guardia Civil en las inmediaciones del helipuerto, donde se habían concentrado decenas de personas, entre ellas feriantes que protestaban por el cierre de la Feria de Ceuta.
En un ambiente caldeado, los asistentes han acusado a Sánchez de «arruinar la hostelería», «vender a España» y «desproteger la frontera». Además, se han escuchado insultos varios a ambos dirigentes. También se han vivido momentos de tensión entre los manifestantes y la Policía Nacional, que han intervenido contra algunos de los asistentes a la salida del vehículo oficial de Sánchez del helipuerto, provocando además el rechazo del resto de los ciudadanos que se quejaban en el lugar.
Reunión de coordinación
Sánchez se ha desplazado después hasta la frontera del Tarajal, en donde mantendrá un encuentro con representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Desde las 12.00 horas, Sánchez se encuentra en el Palacio de la Asamblea para asistir a una reunión de coordinación con el presidente de la Ciudad Autónoma, Jesús Vivas; el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez; los responsables de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, y el director del CETI y de la Cruz Roja ceutíes.



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