El Gobierno de Italia, liderado por la ultraderechista Giorgia Meloni, ha planteado cerrar las fronteras europeas con España tras la crisis migratoria iniciada el pasado jueves en la frontera de Ceuta con Marruecos cuando miles de marroquíes entraron irregularmente en territorio español ante unas fuerzas de Seguridad impotentes que se han saldado con, al menos, 19 muertes.
Esta situación, que se ha visto replicada en menor medida en Melilla, provocó que el Gobierno central cerrase las fronteras afectadas y desplegase a tropas del Ejército en la zona. Ante esta crisis, que recuerda a la ocurrida en 2021, Europa ha mostrado su preocupación.
Primero el Ejecutivo comunitario trasladó a España la «disposición de la Unión Europea (UE) a aumentar el apoyo a España para controlar la situación», planteando recurrir a Frontex, una agencia europea que presta ayuda a los Estados miembro en la vigilancia de las fronteras exteriores de la UE.
Después, varios dirigentes italianos, incluida la primera ministra, Giorgia Meloni, han cargado contra el Gobierno de España relacionando el incidente con la regulación de inmigrantes. «Las imágenes que llegan desde Ceuta demuestran» que la regulación de «más de 500.000 inmigrantes irregulares es profundamente errónea e incentiva el tráfico de seres humanos», ha asegurado el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani.
En la misma línea se han mostrado el líder de Vox, Santiago Abascal, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump: el español llamó «traidor y mafioso» a Sánchez y le culpó de lo sucedido, mientras el norteamericano responsabilizó de lo ocurrido a las «políticas de extrema izquierda» del Ejecutivo.
Además, la dirigente de la ultraderecha francesa, Marine Le Pen, ha acusado este viernes al Gobierno de España de «alentar la entrada masiva de migrantes» en el territorio español y ha pedido reforzar los controles en Francia.
Cierre de fronteras europeas
La mandataria italiana anunció que ha llevado a cabo reuniones para decidir cómo actuar ante la situación y ha deslizado que, una «medida extraordinaria» para «defender nuestras fronteras y garantizar la seguridad de los ciudadanos» es «suspendiendo el Acuerdo Schengen con España».
El Acuerdo Schengen es el que permite a los ciudadanos europeos trasladarse a cualquiera de los 29 países de la Unión tan sólo con su documento de identidad —en España el DNI—-. La propuesta italiana supondría un endurecimiento de las trabas para viajes intercomunitarios, exigiéndose controles de identidad y documentación, previsiblemente.
Cabe destacar que, aunque Italia puede endurecer sus políticas de fronteras con España temporalmente y con una razón justificada, no puede expulsar a España del Espacio Schengen, por lo que, de no recibir el apoyo del resto de países, la limitación sólo afectaría a sus fronteras.



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