Cada vez es más cómun escuchar hablar sobre la ‹ley de nietos› en el Congreso de los Diputados o en los medios de comunicación, pero es probable que muchas personas no sepan qué es. La Ley de Memoria Democrática, también conocida como ‹ley de nietos› es una medida que permite obtener a las personas que hayan nacido de padres o abuelos españoles, que perdieron la nacionalidad al exiliarse fuera del país por motivos políticos, ideológicos, de creencias, u orientación e identidad sexual.
Ley de Memoria Democrática
La Ley de Memoria Democrática afecta, según los datos del Gobierno, a casi dos millones y medio de personas. Estas se vieron obligadas a exiliarse durante la Guerra Civil o después en el franquismo. Los motivos por las que estas personas emigraron pueden ser políticos, ideológicos, de creencias u orientación e identidad sexual.
Con la ‹ley de nietos›, que es la otra forma con la que se conoce a esta medida, se busca que aquellas personas que hayan nacido fuera de España de padres o abuelos que, durante la época anteriormente mencionada, es decir, la Guerra Civil o la represión franquista, se vieron obligadas a exiliarse y perdieron la nacionalidad.
Las personas que se pueden acoger a esta ley son aquellas personas que presenten la condición de exiliado. ¿Qué se necesita para que se reconozca esta cuestión? Se concederán estas medias a aquellas personas que hayan salido de España entre el 18 de julio de 1936, fecha del inicio de la Guerra Civil, y el 31 de diciembre de 1955, con la condición de que deberán acreditar la salida del país.
Tribunal Supremo
Hace algunos días, el Tribunal Supremo suspendió cautelarmente, hasta que se dicte sentencia, el voto de las personas ya inscrita en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) que consiguieron la nacionalidad a través de la ‹ley de nietos›. También se suspendieron altas, salvo que se acrediten que descienden de exiliados.
Síguenos en redes





