El eclipse solar del próximo 12 de agosto será uno de los acontecimientos astronómicos más destacados del verano y podrá observarse de forma total en una franja del norte de España y parcialmente desde buena parte del resto del país. Sin embargo, los especialistas en salud visual recuerdan que contemplar el Sol directamente sin protección adecuada puede provocar daños graves y permanentes en la retina.
Los principales riesgos según los expertos
El doctor Rafael Giménez, especialista del servicio de Oftalmología del Hospital Quirónsalud Córdoba, ha advertido de los riesgos asociados a la observación directa del Sol durante un eclipse. La principal amenaza es la denominada retinopatía solar, una lesión que afecta a los fotorreceptores de la retina y, especialmente, a la mácula, la zona del ojo encargada de la visión central y de mayor precisión.
La exposición directa y prolongada puede causar alteraciones visuales que, en determinados casos, pueden ser permanentes. Entre los posibles síntomas se encuentran la pérdida de visión central, la distorsión de las imágenes, cambios en la percepción de los colores o la aparición de manchas en una zona concreta del campo visual.
Las lesiones se producen sin dolor y eso agrava el riesgo
Uno de los principales riesgos durante un eclipse es que la luz solar parezca menos intensa. Esta reducción de luminosidad puede llevar a pensar que mirar al sol durante unos segundos no supone un peligro, pero la radiación capaz de provocar lesiones en la retina continúa presente. De hecho, lo más peligroso es que esta lesión se produce sin dolor, ya que al no percibir la luz no se siente el daño real que hace a la vista.
La principal recomendación de los especialistas es no mirar directamente al Sol sin utilizar protección ocular diseñada específicamente para este tipo de observación
No vale usar gafas de solo ni modelos caseros
Para contemplar el eclipse de forma segura deben utilizarse gafas para eclipses homologadas y que cumplan la normativa internacional ISO 12312-2. Las gafas de sol convencionales no ofrecen el nivel de protección necesario para mirar directamente al Sol, aunque sean oscuras o tengan una elevada protección frente a la radiación ultravioleta.
Tampoco se recomienda utilizar filtros caseros, objetos improvisados o cualquier otro sistema que no esté específicamente diseñado y homologado para la observación solar. Las gafas deben mantenerse colocadas durante toda la observación y no deben retirarse para mirar directamente al Sol.
¿Qué hacer si notas síntomas preocupantes?
Los especialistas recomiendan consultar con un oftalmólogo si, después de observar el eclipse, aparecen problemas como visión borrosa, pérdida de nitidez, imágenes deformadas, cambios en los colores o manchas persistentes en el campo visual. El eclipse del 12 de agosto podrá ofrecer una oportunidad excepcional para observar un fenómeno astronómico poco habitual, pero los expertos insisten en que debe hacerse con las medidas de seguridad adecuadas.



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