La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal en Pinos Puente (Granada) tras una investigación que ha concluido con la detención de tres hombres, de entre 19 y 25 años, como presuntos autores de ocho robos cometidos en establecimientos comerciales de varios municipios del área metropolitana de Granada. La operación, denominada Katemako, ha permitido además descubrir una plantación ilegal de marihuana en una vivienda vinculada a la investigación.
Los hechos investigados se remontan a una serie de asaltos registrados en comercios de Valderrubio, Fuente Vaqueros y Chauchina, localidades situadas en la corona metropolitana de la capital granadina. La mayoría de los establecimientos afectados eran tiendas de alimentación, productos cárnicos y jamonerías. En uno de esos robos se denunció también la sustracción de seis bonsáis en el mes de febrero.
La investigación arrancó tras las denuncias de ocho robos en comercios de Valderrubio, Fuente Vaqueros y Chauchina, en el área metropolitana de Granada
La clave: un vehículo en las cámaras
El punto de inflexión en la investigación llegó a través del análisis de las grabaciones de las cámaras de seguridad de los establecimientos atacados. Los agentes identificaron un mismo vehículo presente en varios de los escenarios del delito, lo que les permitió concentrar sus pesquisas y, finalmente, identificar a los tres presuntos integrantes del grupo.
Con la autorización judicial correspondiente, los investigadores procedieron a registrar los domicilios de los sospechosos. En el interior de las viviendas localizaron numerosos objetos procedentes de los robos: productos cárnicos, jamones y, entre otros efectos, uno de los bonsáis sustraídos en febrero.
En los registros domiciliarios, los agentes recuperaron productos cárnicos, jamones y uno de los seis bonsáis robados en febrero
En paralelo a los registros relacionados con los robos, la Guardia Civil obtuvo autorización para acceder a otro inmueble, donde descubrió una plantación de 180 plantas de marihuana en avanzado estado de crecimiento, con un peso en verde aproximado de 20,5 kilogramos. Los técnicos de la compañía eléctrica que acudieron al lugar constataron además la existencia de una conexión ilegal a la red eléctrica: una doble acometida que eludía el contador y carecía de cualquier medida de protección o seguridad.
Por estos hechos, la Guardia Civil investiga a la responsable del inmueble —una mujer de 66 años— por un presunto delito contra la salud pública y otro de defraudación de fluido eléctrico, que consiste en el robo de electricidad mediante manipulación del suministro.
Tres detenidos y una investigada
El balance final de la operación Katemako es el siguiente: tres hombres detenidos, acusados de ocho delitos de robo con fuerza y pertenencia a grupo criminal, y una mujer investigada por cultivo de sustancias estupefacientes y fraude en el suministro eléctrico. Los cuatro son presuntos autores de los delitos que se les imputan, por lo que se les presume inocentes hasta que un tribunal determine lo contrario.
La Guardia Civil ha destacado la labor del puesto de Pinos Puente, cuya investigación hizo posible la identificación de los presuntos autores, la recuperación de parte de los objetos robados y la desarticulación del grupo criminal.

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