La diseñadora granadina Yolanda Ubago será la encargada de vestir a La Tarasca en el Corpus 2026. La granadina, que está al frente de la firma de ceremonias Isamar, ha sido la elegida por el Ayuntamiento de Granada en una elección especial ya que sus padres, Isaías y Mari Carmen, fundadores de Isamar, ya fueron los responsables de vestir a La Tarasca en el año 2005, por lo que este encargo se convierte en un «testimonio vivo de continuidad familiar y de arraigo de una firma granadina con las tradiciones más emblemáticas de la ciudad».
La peluquería y el maquillaje de la Tarasca correrán a cargo de Beatriz Escañuela Álvarez, por lo que se completa así «un equipo de profesionales granadinas comprometidas con la ciudad de Granada», según ha destacado el Ayuntamiento granadino.
Por su parte, la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, ha destacado que el encargo a Yolanda Ubago «representa exactamente lo que Granada valora y quiere proyectar, talento propio, raíces profundas y una visión de la moda que no renuncia a la identidad».
«Isamar es un negocio insigne de esta ciudad, construido con esfuerzo durante décadas por su familia, y que Yolanda lleva ahora con la misma excelencia y el mismo amor por Granada con el que lo fundaron sus padres», ha añadido la alcaldesa, al tiempo de mostrarse «convencida» de que La Tarasca «va a lucir maravillosa el 3 de junio, y de que Yolanda va a conseguir que este sea uno de los momentos más emocionantes del Corpus 2026».
Yolanda Ubagado, entrega a la moda desde joven
Yolanda Ubago es psicóloga de formación, aunque entregada al mundo de la moda desde muy joven, cuando comenzó a crecer junto al negocio que sus padres habían levantado. Al frente de Isamar trabaja con dos palabras como guía: «excelencia y honestidad».
«Hay que dominar la materia y después llegar al cliente, sabiendo que hay que encontrar su esencia», ha explicado. En sus trabajos busca realzar la identidad de cada mujer, con especial atención a los tejidos, la confección y la relación personal con quien confía en ella.
Ubago ha reivindicado el valor colectivo de la moda que se trabaja en Isamar, con jefas de taller, patronaje, oficios minuciosos y especializados que encuentran en este tipo de comercio «uno de sus últimos espacios de supervivencia».
La diseñadora recibió el encargo con emoción contenida y con la consciencia del peso de lo que representa: «La Tarasca era el comienzo de las vacaciones cuando éramos pequeños. Sé que el trabajo de vestir a La Tarasca siempre es motivo de crítica, algo que forma parte de la tradición, pero me enorgullece como granadina. Mis padres lo hicieron en 2005 y ahora yo, como Yolanda Ubago, honro mis raíces».
Un orgullo que «se duplica» al saber que el vestido creado por sus padres aquel año se conserva todavía en perfectas condiciones. «Me hace doble ilusión», ha añadido.
Sobre el diseño del vestido de este año, Ubago «mantiene el misterio» pero ha avanzado que buscará unir «tendencia, historia y tradición» en una pieza pensada para estar «a la altura de una de las imágenes más icónicas» del Corpus granadino.



Síguenos en redes

