La afición del Granada Femenino brindó a Lauri una emotiva despedida. La capitana disputó su último partido en casa con la camiseta del equipo de su vida y recibió el cariño de la afición granadinista al finalizar el encuentro, que le dejó un sabor amargo, ya que acabó con derrota de las rojiblancas ante el Madrid CFF (3-4).
Lauri saludó emocionada a todos los aficionados que quisieron despedirse de ella y les agradeció todo el apoyo y cariño. Recibió muchos abrazos y regalos en un día inolvidable para la leyenda del Granada Femenino, que cerrará su etapa en el club tras 13 temporadas. Aunque a la eterna capitana aún le queda un reto más por cumplir en el último partido que disputará con la camiseta rojiblanca horizontal frente al Real Madrid: lograr la máxima puntuación histórica del Granada Femenino.
Con la voz aún temblorosa por las innumerables muestras de cariño que recibió, Lauri dijo sobre el césped de la Ciudad Deportiva a sus compañeras de equipo, tras disputar su último partido en casa con el Granada Femenino, que le dolía el resultado obtenido, pero que esperaba que no empañara lo que han conseguido este año y lo que aún pueden conseguir en el último partido.
«Lo he dicho, esto es el club de la eterna lucha. Aún estamos a un punto de hacer historia. No vamos a bajar los brazos hasta el final. Gracias eternas por tanto cariño. Os quiero muchísimo y vamos a ir a Madrid a hacer historia, que no os quepa la menor duda. Vamos a pelear hasta el final», aseguró la capitana, que se llevó una gran ovación por parte de sus compañeras de equipo, quienes, sin duda, lucharán para poder brindarle a Lauri un cierre mágico a su etapa en el Granada Femenino, aunque ya de por sí lo es.



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