El calor sigue apretando en toda Andalucía este verano, con temperaturas extremas que se prolongan durante varios días y que no solamente ponen a prueba a las personas más vulnerables. Perros, gatos y otras mascotas se tienen que enfrentar a esta amenaza que convierte los días más tórridos en un riesgo para su bienestar y su salud.
«Las mascotas sufren el calor igual que nosotros porque, además, con el pelo que tienen y como no sudan, sino que jadean, su termorregulación con picos tan intensos de temperatura, les cuesta más», explica Elena Bertos, vocal del Colegio de Veterinarios de Granada.
Para los perros, en concreto, un simple paseo a pleno sol en verano, aunque no sea prolongado, puede ser bastante peligroso. «También es incómodo para ellos. Se pueden incluso hasta quemar las patitas con el asfalto», apunta Elena Bertos.
Adaptar rutinas a horarios menos calurosos
Adaptar las rutinas de estas mascotas a los horarios menos calurosos en verano es la mejor medida para prevenir los golpes de calor. «Si tienen que salir a hacer sus necesidades al mediodía, pueden salir muy poquito rato y ya está. Y luego, dar los paseos más largos en horas más frescas. En casa también podemos potenciarles la ingesta de agua, que muchas veces beben menos, sobre todo, los gatos. Se les puede potenciar mediante fuentes, añadirles algo en el agua como un poquito de latita para que les entren más ganas de comer», comenta.
Tener las casas «bien acondicionadas» también es una medida importante para prevenir que una mascota sufra un golpe de calor. «Mantener algunas zonas más frescas, incluso con un poco de aire acondicionado y de ventilador, igual que lo usamos nosotros; que no les dé directamente, pero que también puedan aprovecharlo», detalla Elena Bertos.
También es primordial tener en cuenta que si la mascota va en el coche, no se le puede dejar sola ni un minuto ni tampoco con la ventanilla un poco abierto, ya que los vehículos pueden alcanzar rápidamente temperaturas muy altas y esto es muy peligroso, ya que puede provocar que el animal sufra un golpe de calor.
Las altas temperaturas no las toleran todos los animales de la misma manera. La vocal del Colegio de Veterinarios de Granada asegura que les sueles afectar más «a los animales geriátricos, a los más ‘viejitos’, a los cachorros y, sobre todo, a las razas braquicéfalas, las que tienen la cara achatada, como son los Bulldog inglés y francés o, pensando en gatos, a los persas».
Síntomas de los golpes de calor en mascotas
Un golpe de calor es una patología bastante seria y hay ciertos signos que ayudan a reconocer si una mascota lo sufre. «Muchas veces vemos que no se mueven o que se caen, que tienen como una sintomatología nerviosa. Se pueden caer hacia los lados e incluso tener jadeos intensos», apunta.
Cuando aparecen ese tipo de síntomas que señalan que una mascota puede sufrir una golpe de calor, lo más importante es actuar con rapidez. «Si tenemos en casa un termómetro, se le puede medir la temperatura, pero ante la duda, si sospechamos, lo mejor es rápidamente acudir a un centro veterinario, porque es una patología que cuanto antes se trate, el porcentaje de éxito siempre va a ser mucho más alto».
En días en los que el calor no cesa, la protección de las mascotas es el mejor gesto que sus dueños pueden tener con ellas para corresponder a su lealtad y evitar cualquier tipo de complicación.



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