Hay momentos que no se pueden planificar. Y eso fue precisamente lo que ocurrió este viernes en Lebrija, donde la salida procesional de San Benito Abad dejó una imagen tan improbable como curiosa. El patrón de esta localidad sevillana avanzaba por la calle Obispo Navarro acompañado por los sones de la Agrupación Musical Las Polillas de Cádiz cuando, de forma inesperada, un fuerte grito irrumpió en el ambiente. No procedía del cortejo ni de los fieles, sino de un bar cercano en el que decenas de aficionados seguían el partido de España frente a Bélgica, correspondiente a los cuartos de final del Mundial.
Mientras los clientes del establecimiento celebraban el gol con euforia, en el exterior la procesión continuaba su recorrido con total normalidad, dejando una estampa en la que la tradición y la pasión por el fútbol se cruzaron durante unos segundos.
La coincidencia no pasó desapercibida para quienes presenciaban la procesión de San Benito Abad, pues muchos asistentes giraron la mirada al escuchar los gritos procedentes del establecimiento, conscientes de que algo importante acababa de suceder en el encuentro de la Selección Española.
Un vídeo que resume una noche muy especial
La escena quedó grabada en vídeo y refleja cómo dos acontecimientos muy diferentes compartieron protagonismo durante unos segundos en Lebrija: la solemnidad de la procesión de San Benito Abad y la alegría desatada por la clasificación de España para las semifinales del Mundial.
Una imagen tan inesperada como simbólica que demuestra que, en ocasiones, la tradición y el fútbol pueden encontrarse en el momento menos pensado.



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