El Sevilla FC afronta uno de los momentos más delicados de su planificación deportiva. Después de acelerar la llegada de los primeros refuerzos, la dirección deportiva liderada por José Ignacio Navarro ha cambiado completamente el foco. Ahora el objetivo es otro: vender, reducir masa salarial y generar el margen económico necesario para que Luis García Plaza pueda completar la plantilla. Porque, a día de hoy, el verdadero mercado del Sevilla no está en las incorporaciones, sino en las salidas.
Akor Adams, la primera gran operación
La posible venta de Akor Adams se ha convertido en una de las negociaciones más importantes del verano en Nervión. El Venezia ha sido el primer club en dar un paso firme por el delantero nigeriano, desplazándose incluso a Sevilla para mantener varias reuniones con la entidad nervionense.
Según ha informado Samuel Silva, el Sevilla FC y el Venezia habrían alcanzado un acuerdo verbal para el traspaso de Akor Adams. La operación se cerraría por una cantidad cercana a los 16 millones de euros fijos, a los que se sumarían alrededor de 7 millones en variables. De ese montante variable, entre 4 y 5 millones de euros corresponderían a objetivos considerados de más fácil cumplimiento, lo que podría elevar el coste final de la operación de forma significativa.
Nianzou, el ahorro que puede valer más que un fichaje
Si la venta de Akor supondría un importante ingreso, la salida de Tanguy Nianzou tendría un impacto todavía mayor sobre el límite salarial.
El central francés avanza en las negociaciones para convertirse en nuevo jugador del Lille, una operación que se encuentra pendiente de los últimos pasos antes de su cierre definitivo. Según ha informado Gonzalo Tortosa, Sevilla FC y el conjunto francés ya han alcanzado un acuerdo verbal por el traspaso de Tanguy Nianzou. Sin embargo, el futbolista todavía debe completar las pruebas médicas correspondientes, un trámite clave que marcará la resolución final de la operación.
Esta operación permitiría al Sevilla desprenderse de una de las fichas más elevadas del vestuario, un contrato que durante las últimas temporadas ha supuesto una importante carga para las cuentas del club. Aunque el Sevilla pueda asumir parte del salario para facilitar la operación, el ahorro seguiría siendo muy significativo y permitiría ganar margen para inscribir nuevos futbolistas.
Oso, la posible sorpresa del verano
Mientras Akor y Nianzou concentran la mayor atención, otro nombre comienza a ganar protagonismo en el mercado. Desde Italia apuntan al interés de la Fiorentina por Joaquín Martínez Gauna ‘Oso’, uno de los futbolistas con mayor proyección de la plantilla sevillista. Las primeras informaciones hablan de una oferta cercana a los 12 millones de euros más un porcentaje de una futura venta, aunque en el Sevilla, por el momento, no consta ninguna propuesta formal.
La entidad sigue remitiéndose a una valoración próxima a los 20 millones de euros, consciente de que una venta de ese calibre supondría un importante impulso económico para afrontar el resto del mercado.
José Ignacio Navarro, ante el verdadero examen del verano
La llegada de Vlachodimos evidenció que la nueva dirección deportiva puede encontrar soluciones imaginativas incluso con un margen económico muy reducido. Sin embargo, el gran desafío comienza ahora.
El Sevilla necesita transformar la operación salida en recursos económicos. No basta con incorporar jugadores, primero hay que liberar espacio en el límite salarial para poder inscribirlos y seguir construyendo la plantilla que reclama Luis García Plaza.
Las operaciones de Akor Adams, Nianzou, Joan Jordán, Rafa Mir o incluso una hipotética venta de Oso pueden marcar la diferencia entre un mercado condicionado por las restricciones económicas o uno con capacidad real para seguir creciendo.



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