Una nueva placa, una vieja historia. Nueva York ha recuperado oficialmente el nombre de «Little Spain» para una de las zonas que durante buena parte del siglo XX se convirtió en el corazón de la comunidad española en Manhattan. Desde este lunes, un nuevo cartel verde identifica la intersección de la calle 14 con la Octava Avenida como «Little Spain–La Nacional Way».
La España que cruzó el Atlántico
Mucho antes de que esta zona se llenara de tiendas, restaurantes y grandes cadenas, entre Chelsea, Greenwich Village y Meatpacking, miles de inmigrantes españoles levantaron allí sus vidas. Abrieron comercios, bares, panaderías, clubes sociales y centros religiosos, creando una pequeña comunidad que llegó a ser conocida como «la Pequeña España».
El nuevo nombre recupera aquella memoria y la convierte en parte visible del callejero de Nueva York. El acto de inauguración reunió a representantes de ‹La Nacional›, del Gobierno de España y de la comunidad española, además de autoridades locales. Hubo incluso una actuación de flamenco antes de descubrir oficialmente la nueva señalización.
‹La Nacional›, el corazón de Little Spain
En el centro de esta historia está ‹La Nacional›, la Spanish Benevolent Society, fundada en 1868 para apoyar y reunir a los inmigrantes españoles. Más de 150 años después, continúa funcionando en el número 239 de West 14th Street como institución cultural, social y gastronómica. La propia asociación se define como el último vestigio de la antigua «Little Spain».
Por estas calles también dejaron su huella familias y empresarios vinculados a nombres que acabarían siendo conocidos internacionalmente, como Café Bustelo y Goya. La historia de Little Spain, además, se entrelazó con la de otras comunidades latinoamericanas que fueron llegando posteriormente al barrio.
Un homenaje y una historia que todavía está en juego
Pero el reconocimiento llega cuando algunos de los últimos vestigios de aquella comunidad afrontan un futuro incierto. Frente a ‹La Nacional› se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, fundada en 1902 y considerada la primera parroquia de habla española de Nueva York. El templo podría ser vendido y eventualmente demolido.
Así, «Little Spain» vuelve a aparecer en el mapa de Nueva York. No como el barrio que fue, sino como el recuerdo de una comunidad que cruzó el océano, echó raíces en Manhattan y dejó una huella que, más de un siglo después, la ciudad acaba de reconocer con un nombre: «Little Spain–La Nacional Way».
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