Los aeropuertos afectados por el terremoto de magnitud 7,4 que tambaleó Colombia el pasado lunes reabren de forma gradual y con restricciones específicas este miércoles. Tras realizar las pertinentes inspecciones técnicas, el organismo encargado del control y la regulación de la aviación civil colombiana, la Aeronaútica Civil ha dado luz verde a esta reapertura parcial.
De esta forma, el país latinoamericano busca regresar a la normalidad tras el seísmo de magnitud 7,4 en la escala de Richter, que ya se ha convertido en el más grande de la década. Mientras, las tareas de búsqueda de supervivientes siguen y las cifras de fallecidos aumentan: el Gobierno colombiano confirma que el terremoto ha dejado ya al menos 250 fallecidos y 2.500 heridos.
Con la luz verde administrativa, ya han reanudado sus servicios cuatro aeropuertos y el espacio aéreo colombiano está plenamente abierto, según la Secretaría de Servicios a la Navegación Aérea.
Aeropuertos operativos
Así, el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de Cali retoma completamente su actividad de manera regular, aunque con la modalidad de aeropuerto controlado. Igual pasa con el Edén de Armenia, cuya terminal no estará disponible como aeropuerto alterno para otras aeronaves debido a las condiciones físicas de la terminal aérea.
Además, los aeródromos Gerardo Tovar López de Buenaventura y La Nubia de Manizales, que aún mantiene reparaciones en la torre de control, habilitan el desarrollo de operaciones comerciales operando como aeropuertos no controlados.
Restricciones
Por otro lado, otras instalaciones aún continúan con restricciones operacionales. Es el caso del Aeropuerto Internacional Matecaña de Pereira, que mantiene suspendida la operación comercial regular: opera únicamente para vuelos de Estado, atención médica, búsqueda y rescate y misiones de ayuda humanitaria.
Estas restricciones estarán en vigor hasta que se reparen las fisuras en la pista, se reestablezca la conexión con los sistemas de comunicaciones ATS y se evalué la situación de la torre de control, según explica Aeronáutica Civil.
El cierre temporal también afecta al aeródromo Guillermo León Valencia de Popayán, debido a la presencia de ceniza volcánica en la zona. Mientras, el aeropuerto Santa Ana de Cartago opera bajo la modalidad de no controlado, con uso exclusivo para aeronaves de Estado y servicios de atención de emergencia o humanitarios.



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