Italia ha respondido de forma contundente al ultimátum lanzado por el Gobierno español en la mañana de este viernes para que retire los controles fronterizos con el país vecino. Desde el pasado 1 de agosto, el Ejecutivo de Giorgia Meloni mantiene restricciones en la frontera, alegando como motivo la llegada masiva de inmigrantes en situación irregular a Ceuta. Ante la advertencia del Gobierno de Pedro Sánchez, la primera ministra italiana ha asegurado, en una nota difundida por el Palacio Chigi, que Italia «no acepta ultimátums ni imposiciones del exterior» en materia de seguridad nacional.
El Ejecutivo español ha amenazado este viernes al Gobierno italiano con adoptar «medidas proporcionales» si el próximo lunes mantiene los controles fronterizos. Desde el Gobierno consideran que esta decisión constituye una situación sin precedentes en la historia reciente de Europa, especialmente tras la entrada en vigor del espacio Schengen.
Controles en las fronteras como mínimo hasta el 15 de agosto
Desde el Palacio Chigi, el Gobierno de Giorgia Meloni ha confirmado que mantendrá la suspensión parcial de Schengen al menos hasta el 15 de agosto. El Ejecutivo italiano argumenta que persisten riesgos para la seguridad y ha advertido de una posible nueva ola migratoria en Ceuta para esa fecha, tras varios llamamientos difundidos en redes sociales desde Marruecos.
El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, ha reforzado esa posición al afirmar que «es difícil sostener que esas condiciones de riesgo no existan en este momento», recordando que los tratados europeos permiten adoptar medidas excepcionales cuando existe una amenaza potencial para la seguridad nacional. Ha añadido, además, que una vez superado el 15 de agosto el Gobierno evaluará si concurren las condiciones necesarias para levantar la suspensión.
Amenaza de Sánchez a Italia en el mediodía del viernes
Horas antes, al mediodía, el Ejecutivo de Pedro Sánchez había advertido en un comunicado de que la reintroducción de los controles afecta «a la movilidad de miles de pasajeros» y genera «inseguridad jurídica» en pleno periodo estival. Además, criticó que la decisión se adoptara «sin aviso previo, de forma unilateral y con argumentos espurios que no se ajustan ni al Código de Fronteras Schengen ni a la realidad».
El Gobierno español sostiene que ninguno de los migrantes que accedieron de forma irregular a Ceuta la semana pasada ha podido ni puede circular libremente por el espacio Schengen, ya que la ciudad autónoma cuenta con un régimen específico dentro del acuerdo. Asimismo, asegura que la inmensa mayoría de esas personas ya ha sido retornada a Marruecos.
El Ejecutivo subraya que, por el contrario, ha mantenido una actitud de cooperación con Roma en materia migratoria, acogiendo parte de los migrantes llegados a Lampedusa en 2023 y permitiendo de forma recurrente el desembarco en sus puertos de personas rescatadas en la ruta del Mediterráneo central.



Síguenos en redes




