Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Málaga rescataron a una cabra montesa que había quedado atrapada en una balsa de riego en el municipio malagueño de Cártama. El animal se encontraba al límite de sus fuerzas y con riesgo real de morir ahogado.
El Seprona es la unidad especializada de la Guardia Civil encargada de proteger el medio ambiente y la fauna silvestre. En este caso, fue un ciudadano quien alertó a las autoridades al detectar al animal en una infraestructura hídrica de grandes dimensiones de la que era incapaz de salir por sí solo.
Una trampa de tres metros
Cuando los agentes llegaron al lugar, comprobaron que la balsa tenía paredes verticales de aproximadamente tres metros de altura, completamente lisas, lo que convertía el depósito en una trampa sin salida. La cabra montesa, conocida científicamente como Capra pyrenaica y habitual en zonas de sierra del interior malagueño, llevaba horas intentando trepar sin conseguirlo.
El estado del animal era preocupante. Presentaba signos claros de agotamiento extremo y síntomas de hipotermia tras permanecer dentro del agua durante tanto tiempo. Según la Comandancia de Málaga, existía un riesgo real de muerte por ahogamiento si los guardias civiles no actuaban de inmediato.
El animal llevaba horas intentando salir de una balsa con paredes verticales de tres metros y presentaba agotamiento extremo e hipotermia
Ante la gravedad de la situación, los efectivos del Seprona no dudaron en introducirse ellos mismos en la balsa. Mediante maniobras de sujeción seguras, lograron estabilizar al animal, que se debatía entre el pánico y el agotamiento, y extrajeron la cabra del agua con éxito.
Una vez en tierra firme, los agentes realizaron una primera valoración del estado del ejemplar. Más allá del agotamiento físico y la hipotermia, el animal no presentaba lesiones de gravedad. Durante el periodo de observación posterior, los guardias verificaron que la cabra recuperaba progresivamente la movilidad y que sus constantes vitales se estabilizaban.
De vuelta a su hábitat
Confirmada su recuperación, el ejemplar fue reintroducido en su hábitat natural en la zona, sin necesidad de intervención veterinaria adicional.
El rescate pone de relieve tanto la labor del Seprona en la protección de la fauna silvestre como la importancia de los avisos ciudadanos, que en este caso resultaron determinantes para salvar la vida del animal. Las balsas de riego con paredes verticales representan un peligro silencioso para la fauna local, especialmente en zonas donde el monte y la agricultura conviven en proximidad.



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