El barrio malagueño de la Trinidad se detuvo este sábado para vivir uno de sus días más señalados del año. María Santísima de la Trinidad Coronada salió este sábado en procesión a las 17:30 horas desde la Parroquia de San Pablo y no regresó hasta pasadas las 00:00 del domingo 31 de mayo, Solemnidad de la Santísima Trinidad, tras más de seis horas de recorrido por las calles del histórico arrabal que bordea el río Guadalmedina.
La jornada tenía un peso especial este año: la hermandad enmarcó la procesión gloriosa tras la conmemoración del XXV aniversario de la Coronación Canónica de la sagrada imagen. El acto tuvo lugar el 21 de octubre del año 2000 en la Catedral de Málaga, de manos del entonces obispo Antonio Dorado, quien la coronó «por Madre de Dios Hijo, por Hija de Dios Padre y por Esposa del Espíritu Santo».
La imagen es obra del imaginero sevillano Francisco Buiza Fernández. Tallada en madera de cedro policromado y lleva como sello inconfundible sus seis lágrimas de cristal. La corona que porta fue diseñada por los Hermanos Delgado López para la Coronación Canónica del año 2000.
Para la procesión, la Virgen lucía un atavío más festivo que el habitual de Semana Santa: una saya en tisú claro con bordados en oro, acorde con la festividad de Pentecostés, cincuenta días después de Pascua.
El trono aparecía exornado en tonos blancos y celestes, con rosas, lilium, astromelias y flor de cera.
Cuando las puertas de San Pablo se abrieron, la plaza estaba abarrotada. La primera subida arrancó los primeros aplausos de la tarde. La Banda Sinfónica Virgen de la Trinidad, conocida como «la Trinidad Sinfónica» y con más de veinte años de historia musical en el mundo procesional andaluz, marcó desde ese momento el ritmo del cortejo.
El recorrido cubrió las calles más representativas del barrio: Jara, Tiro, Feijóo, la plaza Paco Márquez, la Ribera del Guadalmedina, las calles Trinidad, Malasaña, San Quintín, Don Juan de Austria, la avenida de Barcelona y la plaza de Bailén, entre otras. Los vecinos lanzaron pétalos desde los balcones y se escucharon cantes espontáneos en varias esquinas del trayecto.
Un momento extraordinario
El momento de mayor intensidad llegó cerca de las 20.30 horas, en la plazuela del Compás de la Trinidad. Allí, el cortejo realizó su estación ante la histórica Iglesia de la Santísima Trinidad. A continuación, las monjas clarisas del convento de clausura contiguo recibieron ala Virgen desde detrás de las rejas, entre cantos marianos. Una saeta rota se elevó desdeun balcón cercano y una salve flamenca resonó desde la misma puerta del templo.
La banda desplegó durante la tarde un repertorio de marchas dedicadas a la titular, como «Trinidad Coronada», «María Santísima de la Trinidad» y «Alma de la Trinidad», «Reo a tus Pies» junto a piezas clásicas del repertorio mariano andaluz como «Encarnación Coronada» y «Pasan los Campanilleros».
La entrada a la plaza de San Pablo, pasadas las 00:00 horas, fue apoteósica: una petalada lanzada desde la casa de hermandad, vivas atronadores y la última marcha de la Sinfónica cerraron una procesión retransmitida en directo por 101TV Málaga. Este domingo 31 de mayo, la imagen permanecerá expuesta para el besamanos en la Parroquia de San Pablo de 9:00 a 19:00 horas.
A las 12:00 se celebra la Función Principal de Instituto, la misa solemne anual de la hermandad, presidida por su director espiritual, José Manuel Llamas Fortes. Los actos concluirán el sábado 6 de junio con la III GranVerbena Trinitaria en la plaza de San Pablo



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