La movilización del sevillismo del 18J terminó, como estaba previsto, en la Puerta de Jerez. Los encargados de poner el cierre a una movilización en la que estuvieron presentes en torno a 10.000 aficionados blanquirrojos fueron Miguel Ángel Moreno, antiguo trabajador del club, y Antonio García Barbeito, escritor y pregonero en el centenario de la entidad.
Tras hora y media de recorrido desde el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán hasta la mítica plaza en la que los aficionados sevillistas celebran los títulos blanquirrojos, la lectura del manifiesto pasó a ser la protagonista sobre las 22.00 horas.
Barbeito abrió el camino
Después de recibir a los casi 10.000 sevillistas que salieron a protestar contra la directiva, Miguel Ángel Moreno comenzó su intervención dando paso a Barbeito. El escritor, que no pudo acudir presencialmente por cuestiones de salud, mandó un audio emotivo que se proyectó en toda la Puerta de Jerez.
«Gracias por estar ahí. Por demostrar vuestro sevillismo y empeño por dejar a nuestros hijos y nietos el Sevilla FC que recibimos de nuestros padres y abuelos. Porque, más que mi corazón, a mí me late tu escudo. ¡Viva el Sevilla!», comenzaba el pregonero.
Además de agradecer a los organismos que convocaron la manifestación que contaran con él para alentar a los aficionados, Barbeito incitó a los sevillistas a que continuaran luchando por defender al club: «Os mando mi apoyo incondicional y os animo a que, con toda la pasión sevillista y el brillo de nuestra inmaculada historia, sigáis defendiendo nuestro escudo, nuestra bandera y nuestra historia».
Moreno continuó la faena
El que pusiera voz dentro del club a las gestas históricas del Sevilla en los medios oficiales fue el encargado de leer el manifiesto. Todos los presentes lo acogieron con el mayor de los fervores, además de intercalar dicha lectura con cánticos en contra de la directiva y de los máximos accionistas.
Miguel Ángel Moreno comenzó su intervención aludiendo a la paradoja de reunirse en el sitio en el que se celebran éxitos, pero esta vez para no dejar morir al club: «Aquí estamos, en la Puerta de Jerez, el sitio donde celebramos los éxitos de nuestro querido club, para, en esta ocasión, una vez más, juntos, hombro con hombro, con la fuerza de la pasión sevillista, y el empuje de nuestra gloriosa historia, defender a una institución más que centenaria».
El que fuera trabajador del club, además de agradecer la presencia de todos los aficionados desplazados, continuó atacando a los dirigentes. «Los causantes de este descalabro tienen nombres y apellidos. Están todos sentados o representados en el Consejo de Administración, subastando el club al mejor postor, y, lo que es peor, bloqueando tozudamente cualquier vía que no sea la de salir multimillonarios ellos y sus segundas y terceras generaciones, exigiendo desorbitadas sumas por sus acciones», manifestó Moreno.
Todas las familias que dirigen el club deben dar un paso al lado y dejar a la sociedad en manos de profesionales que la reconduzcan, de gestores deportivos y empresariales cualificados y eficaces, y de sevillistas que la cuiden, la quieran, y hagan que este club vuelva a tener un proyecto viable y ganador
También pidió la ansiada ampliación de capital, aunque entiende que, como no lo harán, solicitó que dejaran a los aficionados ayudar: «Si las familias accionariales que gobiernan el club no pueden, no saben o no quieren, que le den la palabra al sevillismo. No fallaremos. En vez de buscar un inversor de sentimiento no sevillista, apuesten por darle la palabra a esta noble, fiel, leal y exigente afición que se ha ganado con creces el derecho a que se le escuche y se le respete».
En última instancia, se alentó a continuar protestando. «Sevillistas, está en juego la supervivencia del club, la disolución de la SAD, y por ende la desaparición del Sevilla Fútbol Club. Porque nuestra pasión no es su negocio. Porque el Sevilla somos nosotros. ¡Viva el Sevilla!», concluyó Miguel Ángel Moreno.



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