Avatel tiene algo que sorprende: siempre hay una puerta abierta cerca de casa. En plena aceleración digital, donde muchos servicios han optado por el ámbito exclusivamente online, Avatel refuerza en Málaga una apuesta que cobra especial valor para un colectivo concreto: las personas mayores.
Con 18 tiendas físicas repartidas por la provincia, la compañía mantiene una red de atención presencial que se ha convertido, para muchos usuarios, en mucho más que un punto de gestión comercial: un lugar donde resolver dudas, recibir ayuda y sentirse acompañado.
Atención cercana para reducir la brecha digital
Para numerosos mayores, la digitalización puede plantear dificultades en gestiones cotidianas vinculadas a la conectividad: revisar facturas, configurar dispositivos o pedir citas.
Ahí es donde la tienda de Avatel se convierte en algo más que un espacio comercial. Es el lugar donde alguien se sienta contigo y te explica con calma, donde te configuran el móvil paso a paso, donde revisan una factura contigo hasta que todo queda claro. Sin prisa, con paciencia y sin hacerte sentir fuera de lugar.
Conocer a quien tienes delante
Uno de los valores diferenciales de este modelo es la familiaridad, esa relación de confianza que se genera con muchos clientes a lo largo del tiempo.
La presencia estable en municipios y barrios ha permitido que las tiendas se conviertan en un punto de referencia para muchos vecinos, especialmente para quienes valoran una atención presencial y personalizada.
La digitalización avanza rápido, pero no siempre al mismo ritmo para todos. Y en muchos hogares, nuestros mayores dependen de la ayuda de familiares para resolver gestiones tecnológicas básicas.
Las tiendas Avatel están cubriendo ese espacio con presencia constante: apoyo directo, explicación clara y acompañamiento real. Un servicio que va más allá de la conectividad y entra en el terreno de la inclusión digital cotidiana, desde la cercanía y el respeto.
Para muchos vecinos, especialmente nuestros mayores, saber que hay un lugar cercano donde siempre serán atendidos por personas que les escuchan marca una diferencia real.
Tecnología que acompaña a nuestros mayores
Ese compromiso con las necesidades reales de sus clientes ha llevado además a incorporar soluciones como el Reloj Durcal, un servicio de teleasistencia pensado para favorecer la autonomía de las personas mayores y aportar tranquilidad a sus familias.
El Reloj Durcal permite a las personas mayores mantener su autonomía y su estilo de vida, mientras ofrece a sus familias la tranquilidad de saber que siempre hay alguien al otro lado, preparado para ayudar.
Este lanzamiento se apoya en un modelo probado y una operativa sólida, que refuerza el compromiso de Avatel con los servicios que aporten verdadero valor y con una conectividad que va más allá de lo tecnológico para convertirse en acompañamiento real.
Con iniciativas como esta, la compañía refuerza en Málaga una forma de entender las telecomunicaciones en la que innovar no implica alejarse de las personas, sino estar más cerca de ellas.



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