La mañana de las elecciones en Andalucía ha vuelto a dejar una imagen repetida, casi costumbrista: colegios electorales abiertos desde primera hora, vecinos madrugando para evitar las colas y cafeterías llenándose poco después de depositar el voto en las urnas.
Muchos malagueños han vivido una jornada electoral «mañanera» con una mezcla entre responsabilidad y rutina de un «día de domingo». «Primero votamos y luego desayunamos todos juntos», comentaban los votantes a la salida del colegio Sagrado Corazón. Decenas de personas han optado por acudir temprano a votar para después continuar el día con tranquilidad, ya sea en una terraza con amigos, en casa o paseando por el centro.
El ambiente, lejos de la tensión de otras citas electorales, se ha movido entre la calma, la expectación y cierta resignación política. En muchas mesas electorales, el flujo de votantes a sido constante durante las primeras horas de la mañana. Algunos aseguraban acudir siempre a primera hora «por costumbre» y para «quitarse lo importante cuanto antes». Después, el plan era casi idéntico para muchos: café, churros y conversación sobre política mientras avanza la jornada.
Un ambiente tranquilo en las primeras horas de la mañana, que a las 18:00 horas alcanzaba el 52% en Andalucía, un 7,5% más con respectos a las elecciones andaluzas de 20222
Sin embargo, entre las primeras papeletas que se depositaban en las urnas se percibía «cierto cansancio». Hay quienes consideran que estas elecciones «no despiertan una gran expectativa» y creen que la ciudadanía se muestra cada vez más distante de los discursos políticos. «La gente está cansada. Se escuchan muchas promesas, pero luego los problemas siguen ahí», explicaban los votantes en la terraza de la cafetería Aranda.
«Que salga que lo vaya a hacer mejor»
Entre esas preocupaciones cotidianas, Málaga ha aparecido de forma recurrente en las conversaciones. Varios votantes han señalado la limpieza de la ciudad como una de las cuestiones pendientes. «Málaga está muy sucia y eso hay que solucionarlo. No es normal lo mal que están las calles».
También hubo espacio para mensajes más pragmáticos que ideológicos y otros que llegaban a las urnas acompañados por sus mascotas. Algunos votantes aseguraban que, más allá del partido o de la persona que gane, lo importante es gestionar bien los problemas de Andalucía. «Da igual quien entre a gobernar, nadie tiene que ser el mejor; sino intentar hacer las cosas los mejor posible».
Mientras tanto, la jornada continúa entre cafés que se alargan, reuniones familiares y la mirada puesta en los primeros resultados de la noche, que se conocerán a partir de las 20:43 horas. Un domingo electoral que, para muchos andaluces, se vive más en las calles que en los colegios electorales.



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