Mariano Ruiz ha decidido presentarse como nuevo candidato del PSOE para convertirse en la principal figura del partido en Málaga. Justo un día después de que el New York Times hablara de la gestión de Francisco de la Torre con la ciudad, el portavoz del PSOE ha hecho referencia a esto donde se ha mostrado crítico en su opinión contra el actual regidor: «Me parece curioso que el alcalde como máximo representante, solo quiera ser protagonista de sus éxitos y que no se considere competente de sus fracasos», dijo en relación al artículo.
«Es un artículo interesante, creo que es la pregunta que nos tenemos que hacer todos los malagueños. También, hay que reconocerles muchas cosas al alcalde pero hay que achacarle algunas medidas que no han tomado y además de mostrar cierto pasotismo en algunos asuntos que se han convertido en verdaderos problemas», dijo en respecto a este tema.
El reto de desbancar a Paco de la Torre
En caso de que su candidatura salga adelante, Ruiz tendrá como principal rival político a Francisco de la Torre, alcalde de Málaga, que mantiene una larga hegemonía al frente de la ciudad. El candidato socialista ha asegurado que enfrentarse a él supone «un reto», aunque considera que «el reto más grande lo tiene Málaga en la ciudad». En este sentido, ha señalado que su «principal rival no es el modelo de Paco de la Torre».
Para comenzar esta nueva etapa, el portavoz socialista ha hecho oficial su intención de presentarse a las primarias del Partido Socialista con el objetivo de abrir «una nueva etapa en la ciudad». «He tomado una decisión y es que me voy a presentar a las primarias del Partido Socialista para ser el candidato a la Alcaldía de Málaga», ha anunciado. Ruiz ha asegurado estar «convencido de dar este paso y confiado en la ciudad», con la «voluntad de intentar cambiarla».
Foco en la situación de los malagueños
Durante su intervención, Ruiz ha querido poner el foco en la situación de los malagueños y ha destacado que «Málaga funciona gracias a las miles y miles de personas que la sostienen». Sin embargo, ha advertido de que cada vez son más los ciudadanos que «permanecen con dificultades para estar en ella».
Entre las prioridades de su proyecto para la ciudad, ha situado la «vivienda asequible», los «barrios vivos», unos «servicios públicos que funcionen» y unas políticas municipales «que tengan su centro en las personas». «Málaga vivió su primera transformación cuando construyó y configuró sus barrios; después sufrió una nueva transformación cuando se abrió al mundo, se puso en el mapa y se proyectó; y ahora ha llegado un momento nuevo, en el que Málaga tiene que cuidar y proteger a quienes la hacen posible», ha defendido.
A su juicio, la ciudad no puede limitarse a gestionar su crecimiento, sino que debe ser capaz de decidir «qué ciudad queremos».
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