El trazado urbano no ofrece muchas soluciones naturales para el problema del Guadalhorce y el resto de polígonos colindantes de Málaga capital. Sin embargo, desde APOMA insisten en que una de las posibilidades más a mano radica en retomar la modificación del Vial Metropolitano Distribuidor Oeste, que aliviaría sensiblemente los accesos de entrada y salida y redistribuiría el tráfico.
Una medida que continúa en el limbo de las administraciones. Se trata de una «reivindicación prioritaria» por parte de la asociación malagueña, que hasta la fecha, a pesar de su insistencia, únicamente ha conseguido que la Junta de Andalucía llegara a adjudicar dicha infraestructura en 2009, si bien no llegó a ejecutarse. Desde la Consejería de Fomento y Movilidad aseguran que su compromiso con APOMA era «realizar un estudio del enlace entre la A-7 y la A-357 y en ello estamos trabajando».
La calle Joaquín Vargas, una de las arterias del Guadalhorce, termina cortándose en su extensión hacia el Polígono Santa Teresa. A partir de ahí, asoman unos 5o0 metros de solar en dirección hacia la Hiperronda que desde la asociación de polígonos ven como un alivio natural y abriría una alternativa al caos habitual en los accesos de la carretera Azucarera-Intelhorce.
«Estamos trabajando en realizar un estudio del enlace entre la A-7 y la A-357», aseguran desde la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía
Reparto de flujos de tráfico, mejora en la capacidad logística y mayor seguridad es lo que los empresarios de los polígonos entienden que generaría este nuevo ramal, que además no supondría una obra de ejecución complicada ni implicaría cortes en los actuales nodos de circulación para los trabajadores y comerciantes de Guadalhorce, Azucarera, Santa Teresa o Santa Bárbara. Problemas de entendimiento entre las administraciones, presupuesto o el calendario de actuación no han permitido que se explore esta vía reivindación.

El desdoblamiento de la A-7054
Entre 2006 y 2010, Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Málaga acordaron el desdoblamiento de la Avenida Ortega y Gasset desde la glorieta de María Zambrano hasta la de la Azucarera.
Sin embargo, desde APOMA aseguran que ese tramo sin cubrir hasta Mercamálaga genera un cuello de botella masivo a diario. A su juicio, la conexión de esta zona con la demanda del ramal hacia la Hiperronda supondría una válvula de alivio bastante efectiva para los problemas arrastrados históricamente y amenazados por ese crecimiento comercial previsto para comienzos de 2027.
La A-7054 es el segundo gran punto negro en los accesos a los parques empresariales del oeste de Málaga, que también se ven afectados por un tercero derivado del riego de vehículos desde la Autovía del Guadalhorce (A-357). Al tratarse de uno de los principales accesos a la ciudad, amén de la alta actividad en el PTA y en el campus de Teatinos, la ramificación a través de El Viso o calle Rosamunda supone un goteo constante de vehículos pesados que añade mayor presión a las carreteras.
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