El precio de la vivienda en Andalucía ha alcanzado máximos históricos en la mayoría de sus provincias, una tendencia que empuja a buena parte de la población, especialmente a los más jóvenes, a buscar alternativas para acceder a un techo propio. Entre esas opciones han ganado terreno las casas móviles, viviendas fabricadas en serie que después se transportan hasta el terreno donde se van a instalar.
Se trata de construcciones prefabricadas en montadas ubicadas en España, Francia e Inglaterra, que llegan equipadas, con cocina, baño, salón, dormitorios y el resto de estancias ya equipadas. Su coste es notablemente inferior al de una vivienda tradicional, lo que explica que cada vez más personas estén valorando esta vía, sobre todo quienes ya cuentan con una parcela en propiedad.
Un ahorro con matices
Eric Heredia, gestor de la empresa Casamóvilsur, indica que el perfil que más demanda este tipo de vivienda es la gente joven, tanto personas solteras como parejas que buscan una fórmula más asequible para independizarse. Según los datos de su empresa, las ventas han crecido un 30% en el último año, y municipios como Alhaurín de la Torre figuran entre los que registran más instalaciones de este tipo.
«El perfil que más demanda este tipo de vivienda es la gente joven», señala Eric Heredia, gestor de Casamóvilsur, una de las empresas que las comercializa
Permisos necesarios
A pesar de su menor coste, comprar una casa móvil no significa poder instalarla en cualquier lugar ni sin trámites. Contrariamente a lo que en ocasiones se transmite en la publicidad del sector, este tipo de viviendas no están exentas de licencias ni de proyecto técnico. La mayoría de los ayuntamientos ha endurecido en los últimos años la normativa aplicable a este tipo de instalaciones, por lo que resulta imprescindible solicitar los permisos municipales correspondientes antes de ubicar la vivienda, así como comprobar que el terreno elegido admite este uso.
El suelo rústico, donde suele instalarse este tipo de construcciones por su menor precio frente al suelo urbanizable, está pensado principalmente para usos agrícolas o ganaderos, y no todos los ayuntamientos permiten uso residencial sobre él. A esto se suma que dotar la vivienda de suministros básicos, como agua, electricidad y saneamiento, requiere igualmente un proyecto técnico específico, ya que estas casas no se conectan de forma automática a las redes generales.
Instalar una casa móvil exige licencia municipal, proyecto técnico y un informe de compatibilidad urbanística, según fuentes del sector inmobiliario
Antonio Sánchez, instalador de este tipo de viviendas, explica que placas solares, fosas sépticas y depósitos de agua son algunas de las soluciones más habituales para resolver estas necesidades cuando la parcela no cuenta con acometidas cercanas. También apunta que, en los meses de más calor, muchos propietarios optan por instalar por su cuenta ventiladores o aire acondicionado.
El perfil comprador
Con todo, el ahorro económico y la posibilidad de personalizar el proceso siguen resultando atractivos para un sector de la población que ve en la casa móvil una vía más accesible que la compra de una vivienda tradicional, siempre que se tengan en cuenta las restricciones urbanísticas antes de dar el paso.
Mientras tanto, el precio del alquiler no deja de subir en Andalucía y se sitúa en máximos históricos en la mayoría de sus provincias. Málaga encabeza la subida: el metro cuadrado, que en junio de 2016 costaba 7,3 euros, se sitúa ahora, una década después, en 17,2 euros, más del doble. La tendencia se repite en municipios como Fuengirola, Marbella o Mijas, y también en Granada, Sevilla, Almería, Cádiz, Córdoba y Jaén. Huelva es la única de las ocho provincias andaluzas cuyo precio del alquiler no marca en la actualidad su máximo histórico.


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