El elevado precio del mercado inmobiliario en Andalucía induce a que aparezcan nuevas alternativas para tener acceso a una vivienda. Una de esas alternativas son las casas móviles. Estas, además de ser opciones más económicas para los compradores, no necesitan ni licencia de obra ni proyecto, solo un suelo rústico donde instalarlas. El perfil que más demanda este tipo de casas es la gente joven, según ha indicado Eric Heredia, gestor de la empresa Casamóvilsur.
Una casa móvil es una vivienda, construida en fábricas ubicadas en España, Francia e Inglaterra, y después trasladada a los puntos de venta, desde donde es transportada hacia el emplazamiento de residencia. Esta puede ubicarse en suelo rústico que, en comparación con el suelo urbanizable, es una alternativa más barata. Este tipo de suelo suele utilizarse para la ganadería o la agricultura.
Estas son vendidas amuebladas, es decir, constan de cocina, salón, camas y todos aquellos elementos fundamentales de una casa. Aunque, eso sí, hay que dotarlas de sistema de saneamiento, electricidad y agua. Para estas necesidades, Antonio Sánchez, instalador de este tipo de viviendas, apunta que las placas solares, las fosas de saneamientos y la compra de un depósito de agua son opciones a tener en cuenta. Además, para épocas de altas temperaturas, las personas más calurosas podrían necesitar instalar por su cuenta un ventilador o un aire acondicionado.
El perfil de los compradores
Las casas móviles están siendo una opción para la gente joven, ya que encuentran en este tipo de viviendas una opción viable para comenzar la vida adulta o independizarse. Personas solteras, parejas con niños que trabajan en las grandes ciudades y viven en las afueras.
Las compras de este tipo de viviendas están al alza. Los datos de ventas de la empresa Casamóvilsur han aumentado un 30% en el último año según nos ha indicado Eric Heredia. Asimismo, municipios como Alhaurín de la Torre son lugares donde se están popularizando la instalación de estas casas.
El precio de alquilar una vivienda
Mientras tanto, los precios para alquilar una vivienda siguen subiendo año tras año y ya se sitúan en máximos históricos. Por ejemplo, el metro cuadrado nunca estuvo tan caro en ciudades como Málaga, que ostenta el récord de las provincias andaluzas. Lo que en junio de 2016 costaba 7,3 euros, ahora, una década después, cuesta 17,2 euros, una subida de más del doble. Esta tendencia se repite también en varios municipios de la provincia como Fuengirola, Marbella o Mijas.
Esta situación en la que el alquiler de la vivienda está en máximos históricos también sucede en Granada, Sevilla, Almería, Cádiz, Córdoba y Jaén. De hecho, de las ocho provincias andaluzas, Huelva es la única cuyo precio no es el más elevado de su historia.



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