Durante la jornada del 13 de agosto se ha presentado un proyecto piloto que va a repartir 3.000 pulseras en aras de prevenir sumisiones químicas durante la Feria de Málaga 2026. Estas serán repartidas de forma gratuita en los distintos puntos violetas ubicados en el centro de la ciudad y en el Cortijo de Torres.
La pulsera
Estas pulseras, que serán repartidas gratuitamente en los puntos violetas, son una medida disuasoria, preventiva y de alerta contra sumisiones químicas. Nos referimos a sumisión química cuando se le administra sin consentimiento a una persona sustancias que anulan su voluntad para, de esta manera, cometer algún tipo de delito. Es decir, cuando se introduce algún contenido en la bebida de una persona para generarle a la víctima un perjuicio.
Las pulseras pueden ser usadas cinco veces si en las ocasiones anteriores no resultó positiva. Su funcionamiento es bastante simple. Llevan situadas en el centro dos círculos, que sirven para identificar diferentes tipos de sustancias.
Entonces, para saber si una bebida ha sido alterada o no, se debe mojar la yema de los dedos en la bebida y, posteriormente, mojar los círculos anteriormente mencionados con dicho dedo. Es importante recordar que las pulseras, según las recomendaciones que los expertos han detallado, no deben ser alcanzadas por jabones ni por agua, ya que estas sustancias podrían afectar a las pulseras.
Después de tres segundos, si el círculo no ha cambiado de color, significa que es negativa. Asimismo, si cambia de color, hay que advertir de inmediato a los servicios de emergencias. Además, la pulsera trae un código QR en el que se detallan todas las instrucciones y pasos a seguir. Las sustancias que estas pulseras detectan son el GHB, que es conocido como éxtasis líquido, y las drogas aminadas, como pueden ser la ketamina, las metanfetaminas o la burundanga.
Entre las sensaciones que una persona afectada puede presentar se encuentran las náuseas, mareos repentinos, somnolencia intensa, pérdidas de memoria o conciencia o vómitos.
Declaraciones
El concejal delegado Derechos Sociales, Francisco Cantos, ha recalcado que espera «vivir una feria magnifica», aunque ha apostillado que «con cabeza». Asimismo, ha señalado que el proyecto de esta pulsera es «una oportunidad de participar y de estar presente» y que dan espacio a un «lugar libre de violencia machista».
Enrique Gómez-Puig, responsable de Educación de la Fundación Unicaja, ha informado que este proyecto «contribuye a construir entornos seguros». Por su parte, Patricia Alemán, médica de Urgencias, ha apuntado que es «una gran idea» y que el hecho de suministrar sin consentimiento sustancias en la bebida de otra persona «es un delito». Luego, indica que hay que pedir ayuda «cuando algo no encaja» y ha finalizado apuntando que «hay que cuidar a la gente con quien salimos».
Este proyecto piloto ha sido desarrollado por el Colegio de Médicos de Málaga y el Ayuntamiento de Málaga con el respaldo de la Fundación Unicaja. En el acto también han participado la vicepresidenta tercera del Colegio de Médicos, Isabel García Ríos; la agente de la Policía Local de Málaga, Lola Bermúdez, y la gerente del Colegio de Médicos de Málaga, Cristina Gutiérrez.


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