Un grupo de más de 20 voluntarios ha sacado 215 kilos de basura del espigón de la playa de La Misericordia, en Málaga. Lo ha hecho en apenas cuatro horas y en una acción conjunta impulsada por los centros comerciales Rosaleda y Los Patios y las asociaciones ecologistas Andalimpia y Amigos del Mar.
La limpieza tuvo lugar el domingo 20 de septiembre y se organizó coincidiendo con el World Cleanup Day, el Día Mundial de la Limpieza. Se trata de una convocatoria internacional que cada año anima a la ciudadanía a salir a la calle, a los ríos o a las playas para retirar los residuos que se acumulan en el entorno.
La basuraleza
El objetivo de la jornada era recoger lo que se conoce como basuraleza. Este término, que une las palabras basura y naturaleza, define todos los desechos que acaban abandonados en espacios naturales: plásticos, envases, colillas o restos de pesca, entre otros.
En el caso de la costa, el problema se agrava. Muchos de estos residuos terminan en el agua y se fragmentan en microplásticos, pequeñas partículas que resultan muy difíciles de eliminar y que afectan a los peces, a las aves y al conjunto del ecosistema marino.
La basuraleza reúne todos los residuos abandonados en la naturaleza, desde envases y colillas hasta restos de pesca
Según los organizadores, la intervención ha permitido frenar el daño que estos plásticos y microplásticos estaban causando en esta zona del litoral malagueño y en la fauna que habita en ella.
Guantes, bolsas y mochilas
Para que la jornada se desarrollara con seguridad, Rosaleda y Los Patios se encargaron de proporcionar el material a todos los participantes. Cada voluntario recibió guantes de protección y bolsas para recoger los desechos y separarlos después para su correcto tratamiento.
Los centros comerciales también entregaron mochilas conmemorativas al equipo. Al terminar la actividad, se repartieron manzanas entre los asistentes para reponer fuerzas y compartir un rato de convivencia tras la limpieza.
Cada participante recibió guantes y bolsas para retirar los residuos y separarlos después para su tratamiento
Los 215 kilos retirados son el dato más visible, pero los promotores insisten en que la finalidad principal de la iniciativa era otra: concienciar a la población sobre las consecuencias que tienen los pequeños gestos del día a día.
Tirar un envase en la arena o dejar residuos tras una jornada de playa tiene un impacto directo en los espacios naturales y costeros. La campaña buscaba precisamente poner el foco en esa responsabilidad individual.
La acción ha reunido a dos centros comerciales de la ciudad con dos colectivos dedicados a la protección del medio ambiente. Andalimpia y Amigos del Mar trabajan en la conservación de los ecosistemas marinos, informan sobre la contaminación de la costa y organizan limpiezas con voluntarios.
Andalimpia y Amigos del Mar se dedican a proteger los ecosistemas marinos y a organizar limpiezas con voluntarios
Por su parte, Rosaleda y Los Patios enmarcan esta colaboración dentro de su política de responsabilidad social corporativa y de su apuesta por proyectos con impacto positivo en Málaga.
Para los organizadores, la iniciativa demuestra que la cooperación entre empresas, asociaciones y vecinos es clave para cuidar el litoral y avanzar hacia una ciudad más sostenible.


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