Hay actuaciones que ponen a prueba la capacidad de reacción de un policía, pero también su lado más humano. Detrás de cada aviso hay personas que atraviesan situaciones límite y momentos en los que actuar a tiempo puede marcar la diferencia. La celebración del patrón de la Policía Local de Málaga ha servido para reconocer a varios agentes cuyas intervenciones han permitido salvar vidas.
Entre las historias distinguidas figuran la actuación de cuatro policías para poner a salvo a un hombre que estaba a punto de precipitarse desde un puente, la intervención de Víctor Ternero, que auxilió a otra persona en una situación similar cuando se encontraba fuera de servicio, y la búsqueda de una anciana desaparecida que fue localizada con hipotermia tras caer por un barranco.
Cuatro agentes: una situación límite
Para Alejandro David C. Pérez, Cristina Rivera Díaz y otros dos compañeros, la jornada parecía transcurrir con normalidad hasta que recibieron un aviso sobre una persona que amenazaba con precipitarse desde un puente. Al llegar, encontraron al hombre con una soga alrededor del cuello y en una posición de extremo peligro. Los cuatro agentes se aproximaron desde distintos ángulos para sujetarlo y evitar la caída. Uno de ellos utilizó un cuchillo para cortar la cuerda y permitir que pudieran ponerlo a salvo.
«Son momentos que son muy rápidos y uno dice: «Uf, si no lo cogemos, cae»», recuerda uno de los policías, que reconoce la tensión que se vive durante una intervención de estas características. «La adrenalina ahí está por las nubes», explica.
Una vez que consiguieron apartar al hombre del peligro, los agentes pudieron atenderlo hasta la llegada de los servicios sanitarios, que lo trasladaron al hospital. Para los policías, esta actuación representa una parte esencial de su trabajo, más allá de las labores de vigilancia y control. «Sobre todo es ayudar a las personas», destaca uno de ellos, que encuentra en el contacto con la ciudadanía y en la posibilidad de resolver sus problemas una de las mayores satisfacciones de su profesión.
Policía fuera de servicio
La segunda historia tiene como protagonista a Víctor Ternero, que intervino cuando se encontraba fuera de servicio. Un vecino le alertó de que había una persona llorando en las inmediaciones de un puente y decidió acercarse para comprobar qué sucedía. Al llegar, encontró a la persona suspendida de un cable. Sin tiempo que perder, la sujetó, consiguió incorporarla a una zona segura y, al comprobar que había quedado inconsciente, comenzó las maniobras de reanimación.
La actuación permitió salvarle la vida. Para Ternero, el reconocimiento recibido supone un orgullo, aunque insiste en que cualquier compañero habría actuado de la misma manera. «Cualquiera de nosotros, de nuestro cuerpo, lo hubiera hecho en esta situación», afirma. Al recordar el desenlace, resume su satisfacción con una frase: «Salvar una vida es algo que siempre me enorgullece».
Horas de búsqueda
El tercer reconocimiento ha sido para agentes del Distrito Este de la Policía Local de Málaga, que participaron en la búsqueda de una anciana desaparecida durante varias horas después de caer por un barranco. El dispositivo, en el que colaboraron otros cuerpos de emergencia y los bomberos, permitió localizar a la mujer con hipotermia y participar en su rescate.
Uno de los agentes reconoce que, desde el punto de vista profesional, estas actuaciones forman parte de su labor habitual, aunque la experiencia es muy diferente para quien se encuentra en peligro. «Para nosotros al final es como cualquier otro día, aunque para esta persona sería un mundo», explica.
Los integrantes del equipo han recibido el reconocimiento con orgullo, pero recuerdan que su trabajo no tiene como objetivo obtener distinciones. «Todos los que vestimos este uniforme no lo hacemos por buscar el reconocimiento, pero cuando ocurre, siempre es un orgullo», señalan.
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