El Málaga y el Deportivo de La Coruña se verán las caras en la segunda jornada de Primera División. El partido del próximo lunes será el primero, después de ocho años, en el que la afición malagueña volverá a estar presente junto a su equipo en un encuentro de Primera. Es un choque muy «especial» que llega de manera casi consecutiva, con solo cuatro días de recuperación, tras caer por 2-0 en el Metropolitano contra el Atlético de Madrid el pasado miércoles.
Ambos equipos han compartido, casi de manera simultánea, alegrías y llantos en el mundo del fútbol. Ambos han caído a Primera Federación, han regresado al fútbol profesional en el mismo año y han vuelto a la élite juntos junto al Racing de Santander: «Es un rival con el que hemos vivido vidas paralelas a través de los ascensos y se vaticina un gran espectáculo. Tienen una línea de juego muy clara, la misma que vislumbraban antaño».
El cuadro malagueño está teniendo un «calendario ajustado», aunque Funes y su cuerpo técnico eran conscientes de ello. El Málaga ha jugado hace apenas unos días contra los colchoneros, por lo que serán «cruciales» las próximas horas para recuperar a nivel físico.
Funes, con respecto al gran número de novedades que tienen los gallegos en su once, explica: «En su plantilla casi todo es nuevo: ese escenario de cambio y su último gol en pelota larga vienen dados por dos futbolistas recién llegados. Hay que poner el foco en esa casi mitad de once nuevos, ya que pueden aportar matices diferentes».
Un estreno «impresionante»
La vuelta del Málaga a un estadio como el Metropolitano fue «impresionante», aunque lo que más sorprendió al técnico granadino, otra vez más, fue la afición blanquiazul: « El estadio impresiona, pero no por la infraestructura en sí, sino por los malaguistas que lo llenaban. Lo que más me sorprendió fue que hasta el minuto 60 o 65 parecía que estábamos jugando en La Rosaleda».
El preparador granadino alerta que una de las mayores características de su próximo rival es que construye desde «la solidez defensiva» e «impone». Aún así, el lojeño repite que hay que tener calma con la competición y que no es un «esprint de 100 metros», sino una carrera de «38 kilómetros» en la que hay que saber mantenerse «firmes y no desfallecer».
Acerca del mercado de fichajes, después de haber incorporado a Pablo Martínez, Funes confiesa que, según ya ha afirmado el director deportivo, llegarán algunos refuerzos más: «La prioridad es reforzar el eje defensivo, una zona golpeada por el infortunio de las lesiones. Son cosas imposibles de prever». Aun así, el andaluz vuelve a reiterar que lo importante es que no «haya salido ningún jugador de los que están».


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