El pasado lunes, 15 de junio, los hermanos que participaron en el cabildo extraordinario de la Hermandad del Amor aprobaron por aclamación la restauración que le practicará el Instituto Andaluz de Patrimonio al Crucificado de Juan de Mesa.
Actualmente, la imagen barroca ya se encuentra en las instalaciones del IAPH a la espera de que comience la intervención en los próximos días. En esta ocasión 101 repasa las cuatro restauraciones más destacadas de los últimos años.
La Macarena
La restauración de la Macarena en junio de 2025 se ha convertido en el caso más mediático y polémico de la historia reciente de la Semana Santa de Sevilla. Lo que comenzó siendo una intervención conservativa de cinco días terminó siendo una profunda intervención que dejó irreconocible a una Virgen de la Esperanza con pasta de madera en los párpados, unas pestañas excesivas y una policromía blanquecina. Esto provocó las «dimisiones en diferido» del prioste y mayordomo de la Esperanza que finalmente, nunca llegaron a hacerse efectivas.

Esto motivó que la junta de gobierno le encargara a Pedro Manzano una profunda restauración que el profesional ejecutó a partir del mes de septiembre de 2025. Finalmente, la Virgen de la Esperanza regresó al culto el 8 de diciembre de 2025, recuperando así su concepción y policromía original del siglo XVII cuyo rostro nos volvió a evocar a aquella «niña de San Gil».

El Cristo de los Desamparados del Santo Ángel
Entre las restauraciones más relevantes desde el punto de vista artístico destaca la realizada al Santísimo Cristo de los Desamparados del Convento del Santo Ángel por parte del IAPH en 2008. La imagen, ejecutada por Juan Martínez Montañés en 1617, está considerada una de las grandes obras maestras de la escultura española y uno de los crucificados más sobresalientes del barroco andaluz.

La restauración impactó especialmente por la recuperación de la policromía blanquecina original que se encontraba debajo de las capas y capas de suciedad que presentaba la imagen. El paso de los años deformó y desconfiguró la concepción original del Cristo de los Desamparados cuya policromía estaba completamente sucia, oscurecida y ennegrecida.

El Gran Poder
El viernes 28 de julio de 2006 el Gran Poder regresó de su restauración tras las tres semanas que estuvo siendo intervenido por los hermanos Cruz Solís e Isabel Pozas. Este mismo equipo ya había intervenido al Señor de Sevilla, ya que en los años ochenta le practicaron una intensa restauración que corrigió las deficiencias que produjo la intervención de Peláez del Espino.
Además, cabe reseñar que la restauración se llevó a cabo en las propias dependencias de la Basílica. El Señor, por tanto, no saldría de su basílica. De hecho se hizo una especie de traslado solemne con una iglesia abarrotada que lo llevó desde el altar mayor hasta las dependencias donde sería restaurado.

El Cachorro
El 26 de febrero de 1973 se originó un incendio fortuito en el altar mayor de la Capilla del Cristo de la Expiración. Las llamas destruyeron a la primitiva Virgen del Patrocinio y afectaron gravemente al Crucificado de Ruiz Gijón.
Aquel mismo día, Luis Álvarez Duarte tomó medidas para tallar a una nueva Virgen del Patrocinio, mientras que el Cristo de la Expiración quedaba dañado en el costado derecho y las piernas. El 22 de marzo, el cabildo aprobó la ejecución de una nueva dolorosa y la restauración del Señor.
Aunque en principio se pensaba que Sebastián Santos iba a restaurar al Cristo de la Expiración, finalmente fueron los hermanos Cruz Solís los encargados de realizar las tareas de conservación, mantenimiento y restauración de la talla barroca.




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