La Hermandad de la Cena ha culminado la restauración del histórico altar donde recibe culto la Virgen del Subterráneo en la iglesia de los Terceros.
Tanto es así que ayer mismo la Dolorosa fue trasladada a su emplazamiento definitivo, permitiendo así que hermanos y fieles puedan contemplar de cerca los numerosos detalles artísticos de esta destacada obra barroca del siglo XVII.
El retablo de Dionisio de Ribas
El retablo, realizado por el célebre ensamblador y escultor Dionisio de Ribas, posee además una profunda vinculación con la historia de la Hermandad del Amor, ya que fue el altar donde durante siglos recibieron culto sus titulares. Todavía pueden apreciarse los huecos originales que ocuparon el Santísimo Cristo del Amor, la Virgen del Socorro y San Juan Evangelista, testigos mudos de una parte fundamental de la historia devocional sevillana.
En el ático del conjunto destaca un relieve dedicado a la Sagrada Entrada en Jerusalén, una representación de gran riqueza iconográfica que recuerda los orígenes compartidos entre las corporaciones que residieron en la iglesia de Los Terceros. Precisamente, este pasado común fue recordado recientemente mediante un gesto cargado de simbolismo: el hermano mayor de la Hermandad del Amor, Juan Cruzado colocó sobre la imagen de Jesús de la Borriquita una réplica de las potencias pertenecientes al crucificado de Juan de Mesa.
Elementos artísticos recuperados
La restauración ha permitido recuperar elementos de enorme valor artístico que vuelven a lucir con toda su fuerza estética. Sobresalen las espectaculares columnas salomónicas que articulan el conjunto, el rico cromatismo del retablo, la presencia de ángeles en las esquinas superiores y los numerosos símbolos de la Pasión de Cristo tallados en los laterales. Igualmente, vuelve a cobrar protagonismo el relieve de la Entrada en Jerusalén, una de las piezas más singulares del programa iconográfico del altar.
Esta actuación se suma al importante proceso de recuperación patrimonial que la Hermandad de la Cena viene desarrollando en los últimos años. Entre las intervenciones más destacadas figuran los trabajos realizados en la capilla de la Virgen de la Encarnación y las actuaciones emprendidas en el altar mayor del templo. Además, la corporación ya tiene previsto acometer próximamente la restauración del Cristo de la Humildad y Paciencia, continuando así con su apuesta por la conservación y puesta en valor de su legado histórico y artístico.



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