El sábado 15 de agosto realiza su salida procesional la Virgen de la Asunción, de la localidad de Cantillana. Esta devoción tan instaurada no solo en la localidad, sino en la provincia e incluso Andalucía, tiene sus orígenes devocionales en el siglo XIII, cuando el rey santo Fernando III de Castilla y León, en 1247, en la reconquista de la villa.
Fue entonces cuando se consagró la primitiva mezquita a Santa María en el misterio de su Asunción a los cielos, manteniéndose intacta hasta la actualidad la titularidad del templo, actualmente la parroquia. Pero no sería hasta finales del siglo XVIII, cuando con la irrupción de la peste amarilla, se conformaría un grupo de fieles en torno a la figura devocional de la Santísima Virgen en su Asunción a los cielos.
La peste amarilla del siglo XVIII y el rosario
A finales del siglo XVIII y comienzos del XIX España, y más concretamente Cádiz y Sevilla, sufrieron un fuerte brote de la epidemia de la peste amarilla, la cual llegó a través del tráfico marítimo en barcos comerciales. Esta procedía de América, donde el virus era endémico. Al encontrarse pues Cantilla en peligro por el trance de esta epidemia, un numeroso grupo de mujeres se encomendó a la Santísima Virgen para escuchar sus súplicas y poder acabar con el virus.
El primer rosario de mujeres en Sevilla se celebró en 1735 en la capital hispalense. Fue impulsado por el fraile dominico Fray Pedro Vázquez Tinoco desde la Iglesia de Santa Cruz. La mujeres de Cantillana prometieron constituir este piadoso acto si la Virgen escuchaba sus peticiones para el fin de la epidemia.
Liberada la localidad de la peste amarilla, el grupo de señoras, encabezado por doña María de Cozar, costeó un Simpecado que constituiría el Rosario. Fue el 24 de agosto de 1804 cuando fue elevada a la autoridad eclesiástica la solicitud para la creación del nuevo Rosario, siendo aprobadas las reglas el 1 de marzo de 1805. En 1807 las reglas serían refrendadas por el Real Consejo de Castilla.
El origen de la imagen de Nuestra Señora de la Asunción
La imagen de la Santísima Virgen de la Asunción llega a Cantillana en 1840, procedente de Sevilla. Se trata de una bellísima talla del siglo XVII, de autoría anónima. La imagen se venera todo el año en el Altar Mayor del Templo Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Tradicionalmente se ha atribuido al círculo o taller de Pedro Roldán, y de forma más específica a su hija La Roldana, Luisa Roldán, aunque no existen documentos firmes que confirmen la autoría.

Pese a la adquisición de esta portentosa imagen, hasta el año 1883 la Hermandad solo realizaba el Rosario y cultos internos, pues esta era la principal finalidad de la corporación. Debido al crecimiento devocional de la Santísima Virgen es en 1883 cuando se realizan las primeras andas de cara a realizar una procesión por las calles de Cantillana, pero debido a la envergadura y peso de la imagen, se adquiere una vicaria.
No es hasta el año 1932, cuando se superan todas las dificultades técnicas para que Nuestra Señora de la Asunción pueda ser subida a su paso procesional, que se realiza su primera procesión de gloria, saliendo todos los años la noche de cada 15 de agosto, fiesta de la Asunción.



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