El ex hermano mayor de la Hermandad de la Macarena, José Antonio Fernández Cabrero, junto a tres miembros de la anterior Junta de Gobierno, han emitido una nota informativa para responder públicamente a las acusaciones realizadas por Francisco y David Arquillo en relación con el procedimiento judicial que habrían abierto los restauradores.
Los ‘demandados’ niegan las acusaciones
En el comunicado, Fernández Cabrero, Enrique Espinosa de los Monteros Bravo, Miguel Ángel Fernández Almagro y José Luis Notario Rocha niegan «categóricamente» las acusaciones vertidas por los Arquillo y sostienen que estas «no se corresponden con la realidad documentada», asegurando que toda la información relativa al caso obra en los archivos físicos y digitales de la corporación sevillana.
Los firmantes defienden que todas las decisiones adoptadas durante su mandato se realizaron «en el ejercicio de sus funciones institucionales y en defensa de los intereses de la Hermandad», rechazando que existiera actuación alguna a título personal. Asimismo, consideran que el escrito de conciliación presentado por los Arquillo ofrece una «versión parcial e interesada de los hechos» y remarcan que dicho documento no individualiza responsabilidades concretas de cada uno de los requeridos. El procedimiento, finalmente, concluyó «sin avenencia».
La anterior Junta de Gobierno también ha querido aclarar que toda la documentación relacionada con las actuaciones sobre la Sagrada Imagen de María Santísima de la Esperanza Macarena fue gestionada conforme a las obligaciones institucionales y canónicas correspondientes y que algunas de las decisiones adoptadas durante el proceso requirieron incluso la intervención de las autoridades eclesiásticas competentes.
Los intentos de mediación
En otro de los puntos del comunicado, los exdirigentes revelan que entre septiembre y noviembre de 2025 se promovieron distintos intentos de mediación a través de la Fundación de Investigación de la Universidad de Sevilla, aunque, según afirman, dichos ofrecimientos fueron rechazados por la familia Arquillo.
Además, aseguran que, tras finalizar el acto de conciliación notarial, no han vuelto a recibir comunicación alguna por parte de los Arquillo ni de sus representantes legales, y que tampoco les consta la presentación de una demanda judicial.
Defenderán, hasta el final,, sus derecho al honor
En la nota, los exmiembros de la Junta también reprochan la exposición pública de sus nombres y denuncian una «campaña mediática» basada, a su juicio, en acusaciones infundadas. Frente a ello, sostienen haber mantenido hasta ahora una actitud de «absoluta discreción institucional» como muestra de respeto a todas las partes implicadas.
Finalmente, advierten de que defenderán «en todas las instancias necesarias» tanto su actuación como su derecho al honor, no solo por el buen nombre de los firmantes, sino también «por todos aquellos macarenos que se hayan podido sentir dolidos» por la situación generada en torno a la corporación sevillana.



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