El Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón de Sevilla ha incorporado una nueva técnica para tratar las arritmias del corazón. Se llama ablación por campo pulsado y supone una forma distinta de abordar la fibrilación auricular, el tipo de arritmia más frecuente en la población. A diferencia de los métodos habituales, no utiliza temperatura para actuar sobre el tejido cardíaco, sino pulsos eléctricos de alta precisión.
La fibrilación auricular es una alteración del ritmo del corazón en la que las aurículas, las cavidades superiores del órgano, laten de forma caótica y descoordinada. Esto puede provocar síntomas como palpitaciones, fatiga o mareos, y aumenta el riesgo de ictus. En muchos casos, los fármacos no son suficientes para controlarla, y es entonces cuando se recurre a técnicas como la ablación.
La ablación cardíaca consiste en destruir el tejido responsable de la señal eléctrica que origina la arritmia. Hasta ahora, los métodos más empleados eran la radiofrecuencia, que utiliza calor, y la crioablación, que emplea frío. La nueva técnica prescinde de ambos y aplica energía eléctrica no térmica mediante pulsos de corta duración.
Bioselectividad
La principal ventaja que destaca el doctor Juan Manuel Fernández, jefe de la Unidad de Electrofisiología y Arritmias del centro, es la «bioselectividad» del procedimiento. Según explica, el efecto de los pulsos eléctricos «se restringe únicamente al tejido cardíaco que origina la alteración del ritmo», lo que reduce el riesgo de dañar estructuras cercanas al corazón que son especialmente sensibles, como el esófago o el nervio frénico, un nervio situado en el pecho que controla el diafragma.
Esta mayor precisión tiene consecuencias directas para el paciente. El doctor Fernández señala que el procedimiento favorece intervenciones menos invasivas, una recuperación más cómoda y estancias hospitalarias más cortas, con altas frecuentemente en el mismo día o al día siguiente.
Está indicada para pacientes con fibrilación auricular que no responden a los fármacos o no los toleran
La técnica se combina con sistemas avanzados de navegación y mapeo cardíaco en tres dimensiones. Estos permiten visualizar en tiempo real la anatomía del corazón, las señales eléctricas que genera y la posición exacta del catéter, el tubo fino que el médico introduce hasta el corazón para aplicar la energía. Esto facilita una administración más exacta del tratamiento y, según el especialista, permite además reducir al mínimo el uso de rayos X durante la intervención.
¿A quién está indicada?
Esta técnica está pensada, principalmente, para pacientes con fibrilación auricular que presentan síntomas y no han respondido de forma adecuada al tratamiento farmacológico. También puede beneficiar a quienes no toleran los medicamentos antiarrítmicos o a pacientes que han desarrollado complicaciones derivadas de la arritmia, como la taquimiocardiopatía, una enfermedad en la que el corazón se debilita a consecuencia de un ritmo cardíaco elevado y mantenido en el tiempo.
Unidad completa
Con esta incorporación, el Quirónsalud Sagrado Corazón dispone ya de las tres principales tecnologías de ablación utilizadas en la actualidad para tratar la fibrilación auricular: radiofrecuencia, crioablación y ablación por campo pulsado. El centro cuenta con ocho hospitales del grupo en Andalucía, con presencia en Málaga, Marbella, Cádiz, Sevilla, Córdoba y Huelva.



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