El nuevo fichaje nervionense quedó señalado a los cinco minutos de pisar el Ramón Sánchez-Pizjuán, aunque tuvo la capacidad de resarcirse y mostrar otra cara conforme avanzaba el partido
El Sevilla FC debutó en LaLiga 26-27 con un triunfo por 2-1 en el que los sevillistas remontaron al Rayo Vallecano y lograron los tres puntos gracias a un penalti materializado por Peque en el minuto 96. El encuentro deja varias lecturas y análisis, tanto en lo individual como en lo colectivo.
Arouna Sangante fue uno de los protagonistas. El zaguero procedente del Le Havre regaló un gol a Álvaro García cometiendo un error inentendible y, evidentemente, imperdonable. Sin embargo, este supo dejar atrás esto y elevó el nivel en el segundo tiempo hasta el punto de ver a ese Sangante que fue de lo mejor de la pretemporada hispalense.
La evolución de Sangante durante el partido
Luis García Plaza alineó la misma defensa que venía siendo habitual durante los momentos cumbres de la pretemporada y Arouna Sangante debutó en el Ramón Sánchez-Pizjuán al lado de Kike Salas. El senegalés venía de ser de los más destacados en la fase de preparación, sin embargo, dejó helado al Ramón Sánchez-Pizjuán a los cinco minutos de partido.
La acción comenzó con una cesión atrás a Vlachodimos que el griego se quitó de en medio como pudo. A los pocos segundos, Sangante estaba dejando pasar un balón para que su portero lo atrapase, sin caer en que la pelota no llegaría con fuerzas a este y propiciaría que Álvaro García le robara la cartera en boca de gol.
Los minutos posteriores a esto fueron un completo caos. Sangante estaba totalmente perdido, desorientado, como un flan. Los balones errados y duelos perdidos comenzaron a hacer acto de presencia. La sensación al descanso era que le sobraba la segunda parte. No obstante, el futbolista senegalés levantó la cabeza y elevó el nivel atrás en el segundo tiempo.
En lo que a las estadísticas respecta, Sangante salió victorioso en cinco de siete duelos. Recuperó con éxito tres balones, realizó tres intercepciones y cuatro despejes y ganó cuatro de cuatro duelos aéreos. Echó el cerrojo en el segundo tiempo y demostró cierta fortaleza mental a la hora de reponerse de tal fallo en su carta de presentación y ante su gente.
Luis García Plaza, en la rueda de prensa posterior al triunfo, no dudó en defender a su futbolista y apoyarlo después de una acción que tendrá que sacarse de la retina: «Nada más que pasó, quería que me mirase, pero no me miraba. Lo ha tenido que pasar mal, seguro. Imagínate con un chaval, con toda la ilusión del mundo y que ha hecho una temporada excepcional… Después ha pasado diez minutos malos, pero luego lo ha hecho muy bien. Ha hecho una segunda parte buenísima, como todo el equipo».
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