Un vídeo de Raúl (@SirventFishing), un reconocido creador de contenido y pescador deportivo afincado en la costa de Huelva, ha vuelto a poner en alerta a los bañistas. En las imágenes se aprecia cómo un pez araña permanece completamente enterrado bajo la arena, a escasos metros de personas que caminan sin saberlo por la orilla. La escena, tan cotidiana como inesperada, resume el principal peligro de esta especie: no se ve venir.
El pez araña, conocido también como faneca o escorpión de mar, es uno de los animales marinos más frecuentes en fondos arenosos del litoral andaluz. No ataca de forma intencionada, pero su defensa es efectiva y dolorosa: unas espinas venenosas situadas en la parte superior de la aleta dorsal que se clavan en el pie de quien lo pisa por accidente.
Este pez vive enterrado en arena o fango y puede quedar completamente oculto, con solo una pequeña parte del cuerpo sobresaliendo. En aguas poco profundas, cerca de la orilla, un bañista puede pisarlo sin haberlo visto en ningún momento. No hay descuido de por medio: el camuflaje es su mecanismo natural de supervivencia.
El pez araña se entierra en la arena cerca de la orilla y puede pasar completamente desapercibido, incluso para los bañistas más atentos
Su pequeño tamaño complica aún más su detección. Por eso, la precaución es especialmente importante en playas donde se haya advertido su presencia o donde los socorristas hayan lanzado avisos.
¿Qué hacer si te pica?
Ante una picadura de pez araña, la actuación debe ser rápida. El veneno es sensible al calor, por lo que el primer paso es sumergir la zona afectada en agua caliente, entre 45 y 50 grados, durante un período de entre 60 y 90 minutos. Este tratamiento ayuda a neutralizar el efecto de la toxina y a reducir el dolor, que puede ser intenso y punzante desde el primer momento.
Tras aplicar el calor, es imprescindible acudir a un centro médico para que un profesional valore la lesión, descarte complicaciones y determine si es necesario tratamiento adicional. No se debe manipular la zona de forma brusca ni intentar extraer posibles restos de espina sin asistencia sanitaria.
Si te pica un pez araña, sumerge la zona en agua caliente entre 45 y 50 grados durante 60-90 minutos y acude después a un centro médico
Cómo reducir el riesgo
Aunque no existe una fórmula infalible para evitar el encuentro con este animal, hay pautas sencillas que reducen las probabilidades de una picadura.
Precauciones
- No pisar con fuerza en zonas de poca profundidad con fondo arenoso
- Usar escarpines al caminar por la orilla o por el fondo del mar
- Observar la zona antes de entrar al agua
- Atender los avisos de socorristas y señalización de playa
- No manipular peces encontrados en la arena o en la orilla
El pez araña no es una especie nueva ni invasora. Lleva décadas conviviendo con los bañistas en determinados tramos del litoral andaluz. Su presencia no debe generar alarma, pero sí respeto: su capacidad para ocultarse y el dolor que provoca su picadura obligan a ir con un mínimo de precaución cada vez que se entra al mar.
Este verano, además, las alertas sobre especies marinas se suman: el año pasado fueron los dragones azules los que preocuparon en las playas de Andalucía. El denominador común es el mismo: conocer los riesgos es la mejor forma de disfrutar del mar con tranquilidad.



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