El español urgente de la Fundeu señala que el concepto ‹mercaurante› es un acrónimo adecuado en referencia al supermercado que tiene opción de restaurante. Una palabra que remite a una moda creciente que está perfectamente formulada para aquellos que optan por aprovechar para hacer la compra y comer en sitios como Mercadona y el Ikea de un modo más económico.
La nueva moda de «comer de supermercado» ha llegado para quedarse. Según la consultora Kantar, siete millones de españoles ya consumen regularmente alimentos precocinados de supermercados, una tendencia que pone presión directa sobre bares y restaurantes tradicionales.
Lo que antes se vinculaba a pedidos de comida para llevar de restaurantes o bares, ahora se traslada al supermercado: platos listos para calentar en microondas, semipreparados para terminar de emplatar al gusto, o comidas listas para consumir de inmediato. Entre ellos, los más populares son los que permiten comer sin esperas, un segmento que domina la cuota de mercado.
Crecimiento imparable de la comida precocinada
El sector de la comida preparada ha experimentado un crecimiento del 25 %, impulsado principalmente por consumos en el hogar. Además, un 13 % de las ventas corresponde a áreas dentro de los propios supermercados diseñadas para comer en el momento, con todo lo necesario: mesas, cubertería, microondas, enchufes para cargar dispositivos e incluso una sección de cafetería.
Los expertos destacan que esta tendencia permite a los consumidores ahorrar hasta 20 minutos diarios de preparación, algo especialmente relevante para los jóvenes, que constituyen el perfil principal de los clientes.
Platos favoritos y cambios en el consumo
Entre los alimentos precocinados más demandados destacan lasaña, canelones, tortilla de patata y ensaladas, ideales para quienes buscan rapidez, sabor y opciones más saludables. En cambio, productos como bocadillos, sándwiches, empanadas o gazpacho han visto disminuida su popularidad frente a los platos listos para comer calientes.
Impacto en la hostelería local
Aunque la comida precocinada ofrece comodidad y rapidez, los comerciantes de bares y restaurantes ven cómo su negocio se enfrenta a un nuevo competidor. La facilidad de acceso, el bajo precio —menos de 5 euros— y la posibilidad de comer en el propio supermercado suponen un desafío que podría afectar la supervivencia de establecimientos tradicionales como bares y restaurantes, según advierten los expertos.
Aun así, los españoles continúan buscando experiencias gastronómicas fuera del hogar, lo que mantiene viva la competencia entre distintas alternativas y obliga a la hostelería a adaptarse a nuevos hábitos de consumo.
Mercaurante: una tendencia que redefine el «para llevar»
El fenómeno de Mercaurante combina conveniencia, rapidez y flexibilidad, adaptándose al ritmo de vida actual. Con zonas habilitadas para comer en el propio supermercado, cada vez más consumidores eligen esta opción para optimizar su tiempo sin renunciar a la calidad, consolidando la comida precocinada como una alternativa sólida frente a bares y restaurantes.
Cada vez es más habitual ver a familias que van a grandes superficies a echar el sábado de compras adquiriendo muebles u otros productos y de paso aprovechan para hacer un ‹picnic› en el sitio donde compran. Son los famosos mercaurantes.



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