La doctora Nora Patricia Navarro Jiménez dirige Helident, clínica dental en Sevilla, desde hace más de 15 años. Licenciada en Odontología por la Universidad de Sevilla, con Máster en Ortodoncia y formación específica en implantología y cirugía oral, atiende a sus pacientes en el barrio de Heliópolis. Helident tiene una valoración de 4,9 sobre 5 en Google con más de 170 reseñas. En esta entrevista habla de lo que el paciente se encuentra cuando busca implantes dentales en Sevilla.
-Doctora Navarro, ¿por qué dice que el implante más barato termina costando el doble?
-Porque lo veo todas las semanas. Viene un paciente a la consulta que se puso un implante hace año y medio en otra clínica. Le costó 500 euros. Ahora tiene una infección, el implante no ha integrado bien, hay que retirarlo, tratar la zona y volver a empezar. Arreglar eso cuesta más que haberlo hecho bien desde el principio.
Y no es un caso aislado. Es un patrón. El paciente busca «implantes dentales en Sevilla» en Google, ve un anuncio que dice «implante desde 500 euros» y piensa que ha encontrado una oferta. Lo que no sabe es que esos 500 euros son solo el tornillo de titanio. Sin el pilar. Sin la corona. Sin el diagnóstico previo.
Cuando llega a la consulta y le dan el presupuesto real — con todo incluido — el precio es muy parecido al de cualquier otra clínica. Pero para entonces ya ha perdido tiempo, ya se ha hecho una idea falsa del coste y, en algunos casos, ya le han empezado a hacer cosas sin haberle mirado la boca como toca.
-¿Es habitual esa práctica de anunciar solo el tornillo?
-Es lo más habitual que hay en la publicidad de implantes dentales en Sevilla y en toda España. Se anuncia el componente más barato — el tornillo — como si fuera el tratamiento completo. Es como si un concesionario anunciara un coche por el precio del chasis sin motor, sin ruedas y sin asientos.
Un implante dental completo tiene tres partes: el tornillo que va dentro del hueso, el pilar que conecta el tornillo con la parte visible, y la corona, que es el diente que se ve. Las tres son necesarias. Sin las tres, no tienes un implante. Tienes un trozo de titanio dentro de la encía.
El precio real de un implante completo en Sevilla en 2026 está entre 1.200 y 1.800 euros. Eso incluye todo. Cuando alguien anuncia «desde 500 euros», no está ofreciendo un implante más barato. Está ofreciendo un presupuesto incompleto.
-¿Y qué pasa con los implantes a 200 o 300 euros que aparecen en algunos anuncios?
-Eso directamente es publicidad engañosa. A ese precio no se cubre ni el coste del material, ni el tiempo de quirófano, ni el diagnóstico previo. El paciente entra por la puerta atraído por ese número y luego el presupuesto se infla con cada paso: la extracción previa, la radiografía, el pilar, la corona, el seguimiento. Al final paga lo mismo o más que en una clínica seria, pero sin las garantías.
Y hay algo peor. A ese nivel de precio, algunos centros meten implantes de marcas sin aval científico internacional. Marcas que no están reconocidas por las principales asociaciones odontológicas y que no tienen estudios de respaldo a largo plazo. El paciente no puede distinguir eso mirando un anuncio. Pero su hueso sí lo va a notar dentro de dos años.

-Habla de diagnóstico previo. ¿Qué debería incluir ese diagnóstico y por qué es tan importante?
-Antes de tocar nada, necesitas saber qué está pasando dentro de la boca de esa persona. Y no me refiero a echar un vistazo y decir «sí, aquí falta un diente». Me refiero a un diagnóstico de verdad.
En Helident hacemos un TAC 3D en la primera visita, que además es gratuita. Ese escáner nos permite ver cuánto hueso tiene el paciente y en qué estado está, si hay infecciones activas, periodontitis, cosas que a simple vista no se ven. Con eso planificamos la posición exacta del implante, vemos si va a necesitar un injerto óseo o una elevación de seno, y le damos un presupuesto cerrado — con todo dentro — antes de que decida nada.
Las clínicas que compiten solo por precio tienden a saltarse este paso o a hacerlo por encima. Y ahí es donde empiezan los problemas. Colocar un implante sin saber si el paciente tiene periodontitis activa o si el hueso no da de sí es jugar a la ruleta. A veces sale bien. Muchas veces no.
Lo que más vemos cuando un implante falla es periimplantitis — el tejido alrededor del implante se infecta e inflama —, implantes que no llegan a fijarse bien al hueso, o infecciones que ya estaban ahí antes de la cirugía y nadie trató. Todo eso se ve en un TAC. Sin TAC, estás operando a ciegas.
-¿Es verdad que hubo un escándalo grande en España con implantes baratos?
-El caso de iDental. El mayor fraude odontológico que ha habido en España. Una red de clínicas low cost que captaba pacientes con mensajes de ayudas y subvenciones que no existían, les ponía implantes a precios simbólicos con materiales de marca blanca, y en muchos casos les sacaba todas las piezas dentales para colocar arcadas completas y facturar más.
Cerraron de un día para otro y dejaron a más de 20.000 personas con tratamientos a medias y préstamos que seguían pagando. La Audiencia Nacional investigó el caso por un fraude estimado en 60 millones de euros.
No digo que todas las clínicas de precio bajo sean así. Pero hay un dato que dice mucho: las franquicias low cost son el 5% de las clínicas en España y acumulan el 50% de las reclamaciones del sector.
-También hay pacientes que se van a Turquía o Marruecos a hacerse los implantes. ¿Qué opina de eso?
-El Consejo General de Dentistas de España ha advertido sobre esto de forma clara. Y con razón.
El problema no es solo la calidad de los materiales, que en muchos casos no cumplen la normativa europea. El problema gordo es el después. Un implante no termina cuando sales del quirófano. Necesita revisiones, necesita control de la integración, necesita que alguien esté ahí si algo sale mal.
Si te haces un implante en Turquía y a los tres meses tienes una complicación, ¿qué haces? ¿Coges un avión? Ninguna clínica en España está obligada a hacerse cargo de un tratamiento realizado en el extranjero. Te quedas solo con el problema.
He tenido pacientes que han ido fuera, les han hecho tratamientos agresivos para acelerar el proceso, y han vuelto con complicaciones que nos ha costado meses resolver. Lo que se ahorraron en el implante se lo gastaron en arreglar lo que salió mal. Y con dolor de por medio.
-Entonces, ¿cómo debería elegir un paciente a su dentista para ponerse un implante?
-Con preguntas concretas. No con el precio como primer filtro. Elegir una clínica dental en Sevilla para ponerte un implante no debería empezar por quién cobra menos. Debería empezar por quién te explica más.
Primero: ¿qué marca de implante usan y qué respaldo tiene? Una marca reconocida tiene estudios publicados, tasas de éxito documentadas y piezas de repuesto disponibles si dentro de diez años necesitas un recambio. Una marca blanca no tiene nada de eso.
Segundo: ¿el presupuesto incluye todo? Tornillo, pilar y corona. Si solo te dicen el precio del tornillo, ese presupuesto está incompleto y lo que te van a cobrar al final va a ser otra cifra.
Tercero: ¿te hacen un TAC 3D antes de planificar? Sin eso, están estimando. Y una estimación en cirugía no es un plan. Es una apuesta.
Cuarto: ¿qué garantía ofrecen? ¿Y qué pasa si el implante fracasa? ¿Lo reponen? ¿A qué coste? Si no te contestan a eso con claridad, sal de ahí.
Y quinto, que parece obvio pero no lo es: ¿quién te va a operar? ¿Un cirujano especializado en implantología o un odontólogo general que hace de todo? En Helident, los implantes los coloca el Dr. Argimiro Hernández Suárez, que es cirujano maxilofacial colegiado. No es la misma persona que te hace una limpieza. Es un especialista que se dedica a eso.
-¿Y el precio? Porque al final el paciente necesita saber cuánto va a pagar.
El precio importa, claro. Pero tiene que ser el precio real, no el precio del anuncio. En Helident damos el presupuesto completo en la primera visita, con todo incluido, por escrito, y antes de que el paciente tome ninguna decisión. Si el caso necesita un injerto óseo o una elevación de seno, eso aparece en el presupuesto desde el primer día. No hay sorpresas a mitad del tratamiento.
Y la financiación la adaptamos a cada caso. No es una cuota fija estándar: cuando el paciente tiene el presupuesto definitivo, le presentamos las opciones de pago para ese importe concreto.
Lo que no hacemos es competir por quién pone el número más bajo en el anuncio. Eso en implantes dentales es un juego peligroso, y lo paga el paciente. Lo paga cuando llega a la consulta y el presupuesto es diferente al que esperaba. Lo paga cuando el material no es el adecuado. Y lo paga sobre todo cuando algo falla y tiene que empezar de cero.
Un implante bien hecho dura décadas. Uno mal hecho dura hasta que da problemas. Y los problemas en la boca son caros, dolorosos y largos de resolver.
Última pregunta, doctora Navarro. ¿Qué le diría a alguien que está ahora mismo comparando precios de implantes en Google?
Que compare, pero que compare lo correcto. No el número del anuncio. Lo que incluye ese número. Que mire si la clínica dental en Sevilla que está considerando le hace un diagnóstico 3D antes de presupuestar o si le dan un precio por teléfono sin haberle visto la boca. Si el presupuesto incluye todo o si luego van sumando. Si sabe quién le va a operar o si es un nombre que no aparece por ningún sitio. Si la clínica tiene reseñas reales de pacientes de implantes, no solo de limpiezas. Y que no deje que el miedo al precio le lleve a elegir algo que luego le cueste el doble. En implantes dentales, lo barato sale caro. No es una frase hecha. Es lo que veo en esta consulta cada semana.
La Dra. Nora Patricia Navarro Jiménez es directora clínica de Helident, clínica dental en Sevilla ubicada en el barrio de Heliópolis. Licenciada en Odontología por la Universidad de Sevilla con más de 15 años de experiencia y Máster en Ortodoncia. Nº de colegiada: 41002728. Primera visita gratuita con diagnóstico 3D incluido. Más información en clinicadentalhelident.es



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